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Deportes

El Betis volverá a apostar por la austeridad este verano

El nuevo presidente admite los fallos en la planificación del pasado verano pero también dice que el futuro director deportivo "debe tener éxitos manejando presupuestos reducidos".

el 10 abr 2014 / 22:31 h.

Manuel Domínguez Platas, presidente del Betis / José Luis Montero Manuel Domínguez Platas, presidente del Betis / José Luis Montero El nuevo presidente del Betis, Manuel Domínguez Platas, da algunas pistas sobre el futuro inmediato del club en su primera entrevista desde que accedió al cargo, que obviamente es a los medios de la entidad. En la revista Trece Barras, el abogado ensalza la gestión económica del consejo que comandaron José Antonio Bosch y Miguel Guillén pero también reconoce que erraron en «la parcela que a la postre es la más importante». Es decir, la deportiva. De ahí que contratar un nuevo director deportivo sea su «máxima preocupación». Ahora bien, al exponer uno de los requisitos que debe reunir el futurible, Domínguez Platas adelanta que el eje transversal de la política del club a corto plazo no variará respecto a lo que tanto mermó la planificación deportiva: la austeridad. «Debe tener éxitos manejando presupuestos reducidos», afirma. El presidente, en realidad, se niega a creer que todo lo malo que le ha sucedido al Betis sea fruto del trabajo del verano pasado. «La situación actual no sólo es de planificación. El equipo no es para estar en la posición que se encuentra. Ha habido errores de planificación, pero no se puede orillar las limitaciones económicas del Betis actual y hasta que termine con su convenio con los acreedores», explica el letrado. «El consejo no puede ir más allá que decidir y contratar la mejor dirección deportiva y facilitarle los mayores medios económicos que la situación nos permita», anuncia el presidente, que añade que «se acentuará la prima de éxito en su contratación». En otras palabras, primas por objetivos. El objetivo del nuevo consejo es rectificar su gran pecado capital. «El principal error fue no haber sabido adelantarse y vislumbrar los problemas deportivos, tomando las decisiones necesarias para amortiguarlos. Se ha descuidado la atención e intervención en esa parcela que, a la postre, es la más importante», confiesa Domínguez Platas. Está por ver cómo conjugará esa filosofía con la austeridad, el gran pero que se le pone a la gestión deportiva de Bosch. «El director deportivo debe tener contrastada experiencia y éxitos manejando presupuestos reducidos, así como conocer sobradamente los escenarios posibles en que pudiera desenvolverse el Betis», explica el presidente, en alusión al posible descenso y estancia en Segunda. Si el Betis baja, Domínguez Platas tiene claras un par de cosas. La primera, que el plan de viabilidad contempla dos años en esa categoría, por lo que «el Betis no corre peligro si se ve abocado a perder la categoría», afirma. Yla segunda, que deberán revisar ciertos parámetros:«Los abonos tendrán que revisarse y el tope salarial [de la plantilla] ajustarse aún más, si bien buscaremos fórmulas para mantener la asistencia al estadio y que el Betis siga siendo atractivo para los profesionales y así tener a los mejores». CAMBIO "BRUTAL" EN LA ECONOMÍA El presidente hace balance de sus tres años como secretario, aunque desvela que al principio se negaba a aceptar el puesto. «La sensación es que no he disfrutado. Lo he vivido como un servicio profesional al Betis, eso sí, totalmente gratuito», cuenta Domínguez Platas, que enarbola la gestión económica como el gran éxito de este consejo, a pesar de que «no es muy visible» para el aficionado. «El cambio en lo económico ha sido brutal. Se ha hecho un Betis saneado, solvente, que cumple escrupulosamente todas las obligaciones, especialmente las fiscales. Las estructuras se han modernizado en algunos casos y creado en otros», expone el abogado, que lamenta que en fútbol «los criterios serios y responsables de gestión empresarial no siempre dan resultado ni son suficientes». «Hemos aprendido a escuchar a los que llevan tiempo en esto», sentencia. La economía seguirá siendo un objetivo clave en este consejo. Para eso regresa Diego García León, para «liberar algo» al ya vicepresidente Fernando Casas. «La idea es reforzar más este área en futuros relevos en el consejo», adelanta Domínguez Platas, que por cierto no tiene interés en ser recordado. «Me resulta pretencioso pasar a la historia del Betis como algo más que un ordinal en su lista de presidentes. Sólo quiero servir al Betis desde la honestidad, tomando las decisiones que consideremos necesarias, que no siempre serán aplaudidas. Hemos tenido un duro aprendizaje, pero sabemos lo que necesita el Betis. Que no se acuerden de mí pasado un tiempo será suficiente», dice.

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