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El blog de economía para abuelos

Leopoldo Abadía ha revolucionado internet gracias a su forma de explicar el origen de la actual crisis económica. Abuelas y amas de casa comprenden ya a la perfección qué es una hipoteca subprime.

el 15 sep 2009 / 20:39 h.

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Leopoldo Abadía ha revolucionado internet gracias a su forma de explicar el origen de la actual crisis económica. Abuelas y amas de casa comprenden ya a la perfección qué es una hipoteca subprime. La red lo ha bautizado ya como El gurú campechano.

Todo empezó, según él mismo confiesa "por casualidad". Abadía, ingeniero de profesión, se define como "un simple lector de periódicos" que fue recopilando información de los diarios y confeccionando un breve diccionario económico para su uso personal y sin ninguna aspiración profesional. A diario lee dos periódicos de información general y la revista norteamericana Time porque quiere que las cosas de América se las cuenten "los de allí".

Cuando escribió el capítulo en el que detallaba el origen de la actual crisis y las hipotecas subprime se lo mandó a un par de amigos y, cosas de la globalización, comenzó a difundirse por la red de manera desorbitada. Él mismo reconoce que "se le fue de las manos" hasta que un día alguien se lo plantó en la mesa de su despacho para que viera la claridad de ideas que mostraba "ese señor". De hecho, el portal Atrápalo.com registró en un sólo día más de 7.000 visitas de personas que querían comprender qué era aquello de las hipotecas que el verano de 2007 destrozaron la bolsa y le dio tal estocada a la economía mundial que todavía no hay fecha clara para su recuperación.

Con el tiempo, sus hijos le convencieron de que tenía que organizar de alguna manera toda esa información que había ido escribiendo y uno de ellos, Gonzalo, le confeccionó el blog leopoldoabadia.blogspot.com. Actualmente lleva más de 1,8 millones de visitas en ocho meses y es el segundo blog español más buscado en Google en todo el año 2008.

Abadía llama a esta crisis la crisis Ninja, que responde al acrónimo en inglés de las personas a las que los bancos norteamericanos le concedieron las hipotecas de alto riesgo. "A estas personas las llamo ninja porque son gente sin ingresos, sin trabajo y sin propiedades (no income, no jobs y no assets)". Esas personas, según Abadía, estaban "encantadas" porque ademas recibieron más dinero del que valían sus casas y así "se compraron coches, se fueron de vacaciones y les hicieron grandes regalos a sus señoras", ironizó.

Y como el mundo ahora es global, pues los bancos se prestan dinero unos a otros, y el de Illinois -por ejemplo- vendió esos paquetes de hipotecas "que realmente son paquetes de basura" pero como les puso el nombre rimbombante de Mortgage Backed Securities (obligaciones garantizadas con hipotecas), los bancos de Europa picaron y los compraron. "Ahora, esa compra afecta a la nómina del vecino de cualquier pueblo, que cuando la ingresa en su sucursal bancaria, su dinero desaparece al instante. Y el director de esa sucursal no lo sabe y, lo que es peor, el presidente del banco, tampoco sabe que ha comprado una verdadera porquería".

Y así, como el que no quiere la cosa, Abadía ha ingresado de nuevo en el mercado laboral una vez jubilado. Sin comerlo ni beberlo, lleva más de 200 conferencias en el país, llegará en febrero hasta Londres, y ya le están preparando una gira por Hispanoamérica debido a las decenas de solicitudes que está recibiendo a diario. Y es más, el 8 de enero saldrá a la venta su libro La crisis ninja y otros misterios de la economía actual, donde cuenta sus planteamientos y reflexiones personales de cosas actuales.

A pesar de este éxito, Abadía no se considera ni listo ni sabio, sólo una persona "que aplica el sentido común a las cosas". Y pone ejemplo. Hace poco un joven le pidió consejo porque quería montar un negocio informática y reparación de ordenadores. ¿Qué consejo le dio? "Antes que nada, que sepa mucho de informática y reparación de ordenadores".

Para el futuro no tiene previsiones económicas ninguna, porque sigue reconociendo que "no sabe nada de economía", insiste en que solo le gusta leer los periódicos que leemos todos e ir anotando cosas. Por eso no se quiere meter a dar consejos sobre macro y micro economía, ni mucho menos dar consejos al ministro Solbes, al que valora todo su curriculum pero lamenta que la ola actual "le ha desbordado por completo".

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