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El brazalete de capitán del Betis puede perder a todos sus dueños

El club verdiblanco piensa rescindir el contrato de Nacho, aún no ha renovado a Salva Sevilla y puede traspasar a Jorge Molina, al que quiere repescar el Elche.

el 23 may 2014 / 00:01 h.

Salva Sevilla, Nacho y Jorge Molina, el día que fueron elegidos capitanes, en la concentración de Inglaterra / Real Betis Salva Sevilla, Nacho y Jorge Molina, el día que fueron elegidos capitanes, en la concentración de Inglaterra / Real Betis La renovación generacional de una plantilla envejecida en algunos casos y empobrecida en general por el descenso a Segunda, así como la coyuntura contractual de varios de sus futbolistas más emblemáticos, puede llevarse por delante a los tres capitanes del Betis, que al mismo tiempo son junto a Rubén Castro los únicos supervivientes del plantel que consiguió el ascenso a Primera en 2011.  La continuidad de Nacho, Jorge Molina y Salva Sevilla, que son los protagonistas en cuestión, es más bien dudosa, por no decir muy improbable en alguno de los casos, como por ejemplo el primero. Y lo mismo puede decirse del cuarto capitán, Amaya, con más posibilidades de marcharse que de renovar su contrato como verdiblanco. De todos estos futbolistas, el que lleva más recorrido en Heliópolis es Nacho. Fichado en el verano de 2009, nada más descender el Betis, protagonizó una primera vuelta discreta tirando a mala. Jugaba entonces de interior. En cuanto fue reubicado como lateral, el malagueño multiplicó su rendimiento de forma exponencial y acabó convirtiéndose en indiscutible campaña tras campaña. En total acumula cinco temporadas en el club y la peor de ellas, sin duda, ha sido la última. Mermadísimo por las lesiones, la última una fisura en el peroné, sólo ha jugado dieciséis encuentros de la pasada Liga, todos en el primer tramo de campeonato. El 24 de enero, en Balaídos, en el debut de Gabriel Humberto Calderón como técnico heliopolitano, disputó su último encuentro con el escudo de las trece barras. Con un ejercicio más de contrato en vigor, gracias a la ampliación que en su día acometió Luis Oliver, y 34 años que cumplirá dentro de un mes (24 de junio), Nacho ya sabe que lo tendrá bastante complicado para despedirse del Betis en el campo. Su nombre está apuntado en la lista de bajas que ya maneja el nuevo secretario técnico, Alexis Trujillo, así que todo apunta a la rescisión de su vínculo laboral y el final de un importante ciclo. Los planes del club, además, pasan por repescar a Álex Martínez, que ha aprovechado a la perfección el año de cesión en el Murcia, donde ha sido titular indiscutible y ha jugado a un nivel muy notable. Tampoco hay que perder de vista a otro canterano, Francisco Varela, cuya renovación es una de las prioridades del organigrama técnico. Y no hay que olvidar que desde hace días se entrena con el primer equipo un lateral izquierdo colombiano, Andrés Correa, que ha sido internacional en todas las categorías inferiores y debutó ayer en Lebrija con la camiseta verdiblanca. JORGE MOLINA Y EL ELCHE. Otra de las posibles ausencias en el Betis 2014-15 es la de Jorge Molina, uno de los pocos jugadores indultados por la hinchada en su juicio final tras el descenso. El delantero alcoyano renovó su contrato hace ahora un año y lo extendió hasta 2016, pero la pérdida de categoría supera todas estas circunstancias y cualquier desenlace es posible. El caso es que el jugador nunca ha puesto pegas a militar de nuevo en la categoría de plata y el club cuenta con él, pero en cualquier momento puede aparecer un elemento externo que rompa esa presunta armonía. Ese elemento es en concreto una oferta del Elche, el equipo en que Jorge Molina se hizo un nombre como futbolista profesional. Según adelantó ayer Radio Sevilla, la entidad franjiverde está dispuesta a recuperar al que fue su emblema y eso pasa por un traspaso, como es natural. El escenario es interesante para las dos partes: para el Betis, por la posibilidad de ingresar dinero por un jugador; y para el atacante, porque su eventual retorno a tierras ilicitanas lo libraría de la obligación de bajarse el sueldo, una atadura que debe acatar en el Betis y a la que por otro lado no pondría tantas pegas como otros compañeros, léase Rubén Castro. El tercer capitán es Salva Sevilla, cuya marcha se resolvería por la vía más natural: acaba contrato. El mediocampista almeriense, en todo caso, está pendiente de que el club le presente una propuesta para renovar, pero los contactos previos no han sido demasiado fructíferos y, a este paso, lo normal es que acabe aceptando alguna de las ofertas que tiene para continuar en Primera. El desmantelamiento de la plantilla puede ser importante, ya que a los capitanes se les pueden unir Paulao, cuya continuidad se da por desaconsejable en la planta técnica, o Juanfran, con cartel en Primera y una oferta del Genoa, según Marca.

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