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El C7 de Triana deja de circular mañana lunes

El servicio de microbús que recorría el barrio fracasa por su escasa utilización.

el 16 ene 2010 / 19:34 h.

Corta vida. Un mes ha durado el microbús de la línea C7, en la imagen por la calle San Jorge.

Poco menos de un mes ha durado en circulación el autobús circular C7 que daba servicio en Triana. El que nació como un auxilio para los vecinos por la peatonalización de San Jacinto y el cambio de dirección de alguna de las calles del barrio, ha resultado que no ha superado su fase "experimental" y el lunes dejará de prestar servicio sin que la demanda de usuarios haya propiciado su continuidad, según informó el Ayuntamiento en un comunicado.

El microbús unía los mercados de Triana y San Gonzalo y los centros de salud del barrio y estaba ideado para favorecer la movilidad sobre todo de las personas mayores. Este circular interior tenía una frecuencia de paso de 30 minutos y salía del Altozano para recorrer Betis, plaza de Cuba, Pagés del Corro, Evangelista, López de Gomara, San Vicente de Paúl y Castilla.

Además, quería servir para paliar las posibles molestias que suponía el cambio en los recorridos de otras líneas de Tussam. Así, cuando se estrenó el circular C7, se daba la circunstancia de que la línea 43 se había modificado completamente, la C3 comenzaba a acceder a Chapina por Clara de Jesús Montero, la 40 -que empezó a dar servicio al Turruñuelo- iniciaba su recorrido desde la Magdalena y la 41 y 42 se fusionaron en una única línea.

La puesta en marcha del C7 coincidió también en el tiempo con el estreno del plan de Navidad en Triana, que llevó aparejada la peatonalización de la calle San Jacinto. Los vecinos contrarios a este modelo de movilidad para el barrio nunca valoraron este servicio porque lo consideraban "absurdo, un tapadero de boca a las manifestaciones". De hecho, José Sánchez, presidente de la Asociación de Comerciantes de Triana, dijo ayer que "el microbús pasaba una y otra vez y siempre vacío, los vecinos no lo han utilizado porque es inútil".

Desde la plataforma vecinal Triana en Positivo, que solicitó la creación de esta línea "porque se pensaba que la vuelta desde el Altozano a los barrios más alejados era una necesidad que no estaba cubierta", según recordó ayer su portavoz, Pedro Cervantes, se mostraron "sorprendidos" por la supresión del servicio. "He intentado recabar información y lo que me cuentan es que no llegaba a ser utilizado por más de cinco personas al día. O nos hemos equivocado o no se le ha dado suficiente publicidad", reconoció Cervantes.

Pero, además, la línea vino precedida de otra clase de polémica alejada del debate peatonalización sí, peatonalización no, por la adjudicación de su explotación a la empresa Casal y la movilización de alrededor de 500 trabajadores de Tussam como medida de protesta. Los empleados de ambas empresas protagonizaron un cruce de declaraciones en el que los de Casal acusaron a los miembros del comité del ente público de boicotear la línea en el primer día de funcionamiento, el pasado 18 de diciembre.

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