Deportes

El Cajasol se despide a lo grande después de una mediocre campaña

El Cajasol se ha despedido de sus seguidores a lo grande, con triunfo ante uno de los equipos potentes del baloncesto nacional, el Unicaja, y ha dejado un grato sabor después de una mediocre campaña.

el 15 sep 2009 / 04:03 h.

El Cajasol se ha despedido de sus seguidores a lo grande, con triunfo ante uno de los equipos potentes del baloncesto nacional, el Unicaja, y ha dejado un grato sabor después de una mediocre campaña en la que ha deambulado al filo de los puestos de descenso.

La nula trascendencia clasificatoria del choque, una vez que el equipo sevillano tenía asegurada la permanencia y que el malagueño no podía alcanzar la séptima plaza que posee el Akasvayu Girona, se tradujo en un juego sin presión.

Pese a ello, el que el partido fuera de rivalidad andaluza y que además el Cajasol quisiera despedirse de su afición esta temporada con el buen sabor de boca de la victoria, le dio también intensidad.

El entrenador del Unicaja, el italiano Sergio Scariolo, sumó a todos estos condicionantes el que ésta era la primera de las dos pruebas que tiene en la fase regular antes de medirse al casi intratable Real Madrid en el cruce por el título, por lo que la rotación de jugadores fue una tónica en la formación visitante.

Fue el Unicaja el que estuvo más fuerte en el rebote y en la defensa en el primer cuarto, lo que fue suficiente para mandar en el marcador y lograr en este período una máxima ventaja de siete puntos (13.20, m.08), que se quedó en cuatro (18-22) tras los primeros diez minutos.

El Cajasol, con un acertada labor de Aaron Miles, le puso algo más de fuerza a su juego en el segundo cuarto, aunque ello no fue suficiente para superar a un rival que mantuvo su mayor poder bajos los tableros y mejores porcentajes en los tiros, en los que destacó Carlos Cabezas.

Un 39-40 al descanso dejó todo para la segunda parte, en la que la tónica del partido fue muy semejante a lo visto hasta ahora, con un Cajasol que no pudo imponer su juego y un Unicaja que controló la situación.

Los visitantes lograron la máxima ventaja del partido, de ocho puntos (58-66, m.28), pero como antes no supieron marcar diferencias más significativas y dejaron al rival vivo para el último cuarto (65-70).

Hasta tal punto quedó el partido abierto que a falta de algo menos de tres minutos para la conclusión, el Cajasol le dio la vuelta al marcador (78-76) y ahí llegaron los nervios malagueños y el saber mantener la diferencia de los sevillanos para llevarse el triunfo por cuatro puntos (87-83).

  • 1