viernes, 22 febrero 2019
00:32
, última actualización
Local

El calor en Sevilla es una pesadilla

La drástica subida de las temperaturas condiciona la vida y centra las charlas de los sevillanos. En parques, paradas de autobús o mercados sólo se habla de una cosa: "esta caló no hay quien la aguante".

el 01 jun 2010 / 14:41 h.

TAGS:

Y es que hasta en Twitter se hacen eco del caluroso día que sufrimos en Sevilla. Los casi 40º que alcanzará el termómetro hoy y mañana obligarán en Sevilla a tirar de abanico, vestido veraniego o pantalón corto, gorra o viseras y, por supuesto, tratar de buscar la sombra, allí donde sea posible .

En los casos más privilegiados hay quien se acerca al río a disfrutar "este buen tiempo".

Pero hay quien no tiene más remedio que sufrir el calor en sus puestos de trabajo. Éste es el caso de los miles de sevillanos que trabajan al aire libre y que ya sea ajardinando nuestras zonas verdes, repartiendo panfletos en la calle, sirviendo mesas o incluso alquitranando asfalto en pantalón largo, sufren la altas temperaturas.

Sin embargo, incluso ellos pueden sentirse privilegiados si se comparan con Fernando Marín. Este empleado de la chocolatería-churrería Los Especiales que antecede al puente de Triana desempeña su jornada laboral bajo la sombra del techo y los toldos del puesto, de no más de 10 metros cuadrados, bajo el que convive con los más de 240º que desprende la freidora de aceite que manipula. Y todo ello sin más ventilación que el poco aire fresco que llega de la calle y desde el río.

No obstante, y pese a reconocer que con este calor los churros no se consumen más que a primera hora de la mañana y en horario nocturno, Fernando comenta como se ve incrementado el consumo de "granizadas, refrescos, cerveza y sobre todo agua, mucha agua".

Medidas y recomendaciones ante el calor

Y no es de extrañar. Con el calor aumentan las pérdidas hídricas y el riesgo de deshidratación. Además las actividades al aire libre, el ejercicio físico e incluso la exposición al aire acondicionado fomentan esta pérdida de líquidos que según los especialistashay que combatir con la ingesta de agua mucho más allá de los 2 ó 3 litros diarios que se suelen consumir habitualmente.

Según estudios elaborados por el Observatorio de Hidratación y Salud trabajar en condiciones de calor requiere tomar unos 250 mililitros de alguna bebida (agua, leche, café, zumo, té o refrescos) cada 20 minutos cuando se trabaja en condiciones de calor.

Para evitar caer en la deshidratación es conveniente, según informa el Ministerio de Sanidad , es aconsejable beber líquidos sin esperar a tener sed, evitar el alcohol, refrescarse con una ducha y tomar comidas ligeras tales como ensaladas, frutas, verduras y zumos, que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor.

Especial atención hay que prestar en momentos de alerta amarilla como los que vivimos estas horas con los grupos de población más sensibles a las altas temperaturas. Esto es, los menores de 4 años, los ancianos y las personas con enfermedades crónicas o que tomen medicación.

  • 1