Economía

El campo español es el granero del maíz manipulado de Europa

Siembra el 73% de la superficie, con un total de 76.057 hectáreas

el 02 mar 2010 / 21:59 h.

España es, sin duda, el almacén europeo del maíz trangénico -el único cultivo europeo con alteración genética autorizado por la UE hasta ayer-, ya que cultiva el 73% de la superficie destinada a tal fin en Europa. Desde que se permitiera la siembra del denominado y polémico maíz BT, protegido contra la plaga del taladro, nuestro país se ha situado a la cabeza continental. Según datos de 2008 recopilados por la Fundación Antama, el campo español destinó 76.057 hectáreas a este tipo de variedades, un 241% más del cultivado hace doce años.

La mayoría de las hectáreas cultivadas con maíz transformado genéticamente, según esta organización, corresponde a las zonas más afectadas por la plaga del taladro, esto es, Aragón, Cataluña y Extremadura, aunque también, en menor medida, cuentan con él entre sus cosechas en Castilla-La Mancha, Navarra y Andalucía.

En 2009, el porcentaje del tipo BT respecto a la superficie total cultivada de maíz cultivada en España fue del 21,8%, lo que demuestra el crecimiento del peso de los transgénicos en este sentido, ya que en 2004 el porcentaje apenas superaba el 12%.

Concretamente, en la actualidad están autorizados para su cultivo en el seno de la Unión Europea el maíz MON810 y el T25. Además, está permitida la importación para el procesado o uso como alimento o pienso de otras 21 modificaciones genéticas, de cultivos como la remolacha, la colza, el algodón o la soja.

En España, hay una serie de empresas autorizadas para comercializar este tipo de semillas, algunas de las cuales tienen presencia en la comunidad andaluza, como es el caso de Koipesol, Monsanto Agricultura o Arlesa.

Aunque España lidera, y con mucha ventaja, el cultivo de transgénicos en el continente, los porcentajes de crecimiento de cultivos, denominados por la industria "biotecnológicos", más llamativos se han producido en los países del Este. Por ejemplo, señala la Fundación Antama, las 7.146 hectáreas con las que contaba Rumanía en 2008 suponen un aumento del 1.942% respecto a las 200 de un año antes.

En total, Europa contaba con 107.719 hectáreas repartidas en siete países en 2008, lo que supone un incremento del 21% respecto al año anterior.

Esta cantidad es insignificante si se tiene en cuenta en relación al resto del mundo. La UE se ha mostrado cauta a la hora de dar autorización al cultivo de este tipo de productos, a los que sus detractores tachan de ser peligrosos para la salud, mientras que sus defensores aseguran que son el futuro. Además, estos últimos alegan que los transgénicos llegan finalmente a la UE a través de la importación, por lo que lo lógico, según sus argumentos, sería cultivarlos en su superficie.

En este sentido, y para entender el escaso peso europeo en el mundo de los transgénicos, no hay más que mirar las cifras mundiales de cultivo, que en 2008 alcanzó los 125 millones de hectáreas. EEUU, Argentina, Brasil, Canadá, la India y China son los principales países de cultivos biotecnológicos del mundo, según la Fundación Antama, aunque ellos también trabajan otras variedades como la colza, el algodón, el azúcar, la alfalfa o el tomate.

En concreto, durante ese ejercicio se llegó a una cifra récord en los que a agricultores dedicados a estos tipos de cultivos se refiere, más de 13 millones en total. "Se ha alcanzado además un hito histórico en el número de países que han apostado por esta tecnología, llegando los 25, con incorporaciones como Brukina Faso, Egipto y Bolivia", destaca la organización en su página web.

  • 1