Economía

El campo irrumpe en las municipales

Los agricultores se movilizan en vísperas electorales. UPA y COAG irán de la mano en las protestas andaluzas, donde Asaja será feroz contra la Junta

el 26 feb 2011 / 20:21 h.

Las tres organizaciones agrarias andaluzas coinciden en fecha de protesta: marzo.

Quienes, ejerciendo el Gobierno, no salen de sus despachos, tendrían que saber que existe gran desazón en el campo andaluz. Si bien es cierto que éste transmite un sempiterno penar, en esta ocasión los frentes abiertos son muchos, precios a la baja -salvo en los cereales-, encarecimiento del pienso y del gasóleo agrícola, cierre del grifo del crédito bancario,... No es sólo una cuestión de organizaciones agrarias, sino un comentario habitual allí donde está la agricultura, en los pueblos.

Pocas veces se alían las grandes asociaciones agrarias -UPA, Asaja y COAG- para gritar en la calle sus protestas, pero hoy por hoy todas coinciden en que hay que sacar los tractores y ponen fecha: marzo. Todas, al unísono o por separado, quieren alzar la voz para dejar muy claro que el sector agroganadero andaluz padece su particular crisis y que ni la Administración estatal ni la regional están cumpliendo los compromisos que en su día adquirieron para dar soluciones a esta actividad.

El momento en que surge tal malestar agrario no es nada propicio para José Antonio Griñán, jefe del Ejecutivo de Andalucía. A la vuelta de la esquina (mayo) están los comicios municipales, en los que el PSOE se la juega. Y la agricultura está donde se vota, en los pueblos.

Es más, Griñán hizo de la reforma europea de la PAC (Política Agraria Común, la que fija las ayudas) una cuestión central del debate político regional con su reciente visita institucional a Bruselas y el pacto -no agresión- labrado con el Partido Popular e IU para defender los intereses andaluces frente a las autoridades comunitarias. Pero el tiro le puede salir por la culata, puesto que la patronal Asaja está cuestionando -y con dureza- la efectividad de esa defensa, hasta el punto de afirmar que la Junta de Andalucía "ni pinta ni se entera de nada" allí donde se cuece la redacción de los reglamentos que darán forma a la PAC: los pasillos de la Comisión Europea.

Pero antes, un vistazo a la posición de UPA y COAG. Agustín Rodríguez, secretario general en Andalucía de la primera de estas asociaciones, reconoce estar hablando con la segunda -Miguel López Sierra la lidera- para orquestar un frente común de reivindicación para marzo y matiza que le gustaría sumar las fuerzas de Asaja.

Lo cierto y verdad es que UPA y COAG están poniendo especial énfasis en la crisis de precios que soporta el campo y en la petición de unos precios "justos" para los agricultores, y aquí el margen de actuación de la Junta de Andalucía es más bien escaso y, hasta ahora, tan sólo constan buenas intenciones. Así, por mucho que Clara Aguilera, la consejera del ramo, comparta las tesis, su petición de que se cambie la ley de la competencia para facilitar los acuerdos entre la industria y los productores se queda en eso, en una petición, dado que la legislación tiene rango nacional y comunitario. Hace ya un año que este tema está sobre la mesa. No ha fructificado.

Donde cabe trabajar es en el establecimiento de un código de buenas prácticas comerciales, la implantación de los contratos homologados -vinculan a empresas y agricultores- y el refuerzo de la actividad de las interprofesionales. COAG, por su parte, incide, como medida de urgencia y por ella se movilizará, en pedir el almacenamiento privado del aceite de oliva -esto es, retirar producción para, así, contener el descenso de precios, recibiendo por ello una ayuda de Europa-, que también reclaman el resto de los agrarios y las cooperativas de Faeca, aunque en Bruselas han dicho no, no y no a las demandas en este sentido del Gobierno español.

Rodríguez dice no entender el porqué Asaja rechaza un frente común con UPA y COAG, y en la patronal replican que, sin menospreciar su gran importancia, las cotizaciones en origen no son el único problema del campo andaluz, sino que también afloran los que llama incumplimientos de la Junta de Andalucía con el sector y su forma de plantear la reforma de la PAC.

Por lo pronto, dicen en Asaja, "no se está cumpliendo" el plan de choque de Zapatero. No hay gasóleo profesional, ni más crédito, ni medidas adicionales específicas para sectores en crisis. Ni tampoco el de Griñán, cuya aplicación se limita -comentan- a la mayor presencia de las cooperativas en los programas de desarrollo rural y a la creada escuela de pastores, nada más.

Por otro lado, apuntan, la Junta está incidiendo mucho en la regulación de los mercados agrarios de cara a la reforma de la PAC, pero el debate en Bruselas se está centrando en el modelo de reparto de las ayudas al agro, mientras que el otro, el de los precios, "se va a dejar para informes posteriores". "Tiempo que perdamos en temas que no van a entrar en la reforma, influencia que también perderemos en los que sí", sentencian.

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