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Salud

El cáncer anal: un riesgo más con VIH

El Hospital de Valme potencia desde 2011 la detección precoz en varones infectados por el VIH al tener más probabiliad de desarrollar este tipo de tumores.

el 30 sep 2014 / 12:24 h.

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El cáncer anal suele ser un tumor infrecuente, al situarse su prevalencia por debajo de un caso por cada 100.000 habitantes. Una cifra notablemente baja que, sin embargo, se dispara cuando se trata de varones infectados por VIH. De hecho, en estudios de cohortes americanos alcanzan los 70 casos por 100.000 personas. A la vista de su enorme impacto –la detección de estos casos suelen ser muy tardía y avanzadas–,  la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario de Valme de Sevilla ha potenciado en los últimos años el diagnóstico precoz del cáncer anal en este colectivo de pacientes con VIH, que se trata de un colectivo en el que el Virus del Papiloma Humano (VPH) progresa con mayor velocidad y es mucho más agresivo al tratarse de pacientes inmunodeprimidos. «En el pasado, no teníamos tratamiento y los pacientes se nos morían de Sida. Ahora, que ya tenemos tratamientos retrovirales potentes y tienen una esperanza de vida muy parecida a la del resto de la población, es cuando nos surgen situaciones como el desarrollo de cáncer anal», relata el doctor JuanMacías, responsable de la consulta e Cribado de Cáncer Anal, por el que se está haciendo un seguimiento a un total de 150 pacientes.  El hospital sevillano dispone desde el año 2011 de esta consulta específica destinada al cribado del virus del papiloma humano en pacientes co-infectados por el VIH con el objetivo de detectar, de forma prioritaria, las lesiones oncológicas. Se trata de un cribado diferente al que está implantado en el área de Ginecología para la detección de anomalías cérvico-vaginales en la población en general y que no se encuentra infectada por el VIH. El virus del papiloma humano es una infección de transmisión sexual que incluye un grupo de más de 100 subtipos de virus (cepas) con distintos efectos en la salud. La importancia de los diferentes subtipos oscila entre aquellos que presentan bajo riesgo a desarrollar cáncer a los que presentan alto riesgo oncogénico. En esta detección, se ha podido comprobar que los varones con VIH son más propensos a desarrollar lesiones anogenitales. Y es que el género, según el doctor Macías, sí importa en estos casos. «En el caso de los hombres te encuentras una variedad increíble del vírus del papiloma humano y muchos de ellos, con potencial oncogénico», manifiesta. De forma anual, se vienen beneficiando de esta consulta varones con VIH, atendida por el especialista Juan Macías y el enfermero Miguel Sánchez. El primer paso pasa por explorar a través de una citología anal, con el que se hace la primera criba. A partir de ahí, los casos sospechosos serán sometidos a una anoscopia que «se realiza en la misma consulta [no requiere otro lugar], empleando una especie de lupa que permite ver la mucosa anal». De hecho, la anoscopia permite visualizar directamente el canal y biopsiar las zonas sospechosas. De momento, el 90 por ciento de los casos tratados en esta consulta presentaba infección por el virus del papiloma humano. Respecto a los subtipos de los casos detectados, el 80 por ciento de los pacientes presentaban este virus asociados con alto riesgo de desarrollo de lesiones displásicas. Según el responsable de este cribado en el Hospital de Valme, su puesta en marcha es «de notable importancia puesto que permite detectar y tratar lesiones precancerosas con lo que se reduce el riesgo de progresión de la enfermedad a cáncer anal». De hecho, entre los tratamientos existentes, se encuentra la terapia local o termocoagulación y el tratamiento quirúrgico para lesiones más extensas. Las lesiones cancerosas requieren tratamientos oncológicos, como sesiones de quimioterapia. En el funcionamiento de esta consulta destaca la colaboración establecida con las especialidades médicas de Microbiología, Anatomía Patológica y Ginecología. En el caso de las dos primeras, es vital la coordinación para la detección y tipificación del VPH y la obtención de los resultados citológicos. Gracias a la colaboración de Ginecología fue posible recibir formación en el uso del colposcopio y la identificación de lesiones, siendo viable actualmente realizar anoscopias de alta resolución con dicho dispositivo.

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