Cultura

El cante ganó al frío en la Catedral

María José Santiago logró caldear al público y convertir el concierto en una auténtica zambomba flamenca.

el 17 dic 2011 / 00:02 h.

María José Santiago se empeñó anoche en que la Catedral de Sevilla, “este lugar tan hermoso”, que tanto le impone, entrara en calor. Y pese a dudar de si era conveniente en este recinto “sagrado” el cante flamenco, las palmas y hasta el baile, logró que el público entrara en calor con la algarabía propia de una zambomba flamenca jerezana. Los tímidos aplausos de los primeros momentos se convirtieron pronto en las palmas al compás que requería este concierto de Navidad organizado por El Correo de Andalucía.

Desde el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, acompañado por su esposa, por el concejal de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, y el presidente de Cajasol-Banca Cívica, Antonio Pulido, hasta el último de los asistentes, corearon los estribillos de los villancicos más populares y otras letras menos conocidas, pero igual de pegadizas, haciendo una pequeña competición dirigida por la estrella de la gala entre las tres naves en las que estaba distribuido el público.

Los sevillanos agradecieron la entrega de María José Santiago, la hermosa interpretación de los niños de La Escolanía de Los Palacios, que nada tienen que envidiar a los Chicos del Coro, y el arrojo flamenco de Esperanza Fernández, que cantó un Tamborilero que a todos resultó “corto”, y de Arcángel y sus magníficos Campanilleros. Los músicos y los miembros de la Peña Flamenca El Garbanzo, de Jerez, convirtieron con su música y colorido este concierto en una fiesta, celebrada en el Altar de Plata de la Catedral, entre San Isidoro y San Leandro, a los pies de la Virgen con el Niño, que en una semana acogerá la otra celebración, la litúrgica, de la Nochebuena, con la Misa del Gallo.

Sin dudarlo, terminado el programa, en el tiempo establecido, cuando Santiago dijo que estaba dispuesta a seguir, el público pidió más y ya, sin temores, los tres artistas improvisaron sendos villancicos que todos bailaron. Ahí empezaba un concierto más zambomba que a muchos les hubiera gustado que siguiera. Ya los “oles” no eran tan tímidos y la jerezana no necesitaba insistir para que tocaran las palmas.

“No, no es que me haya gustado, es que me ha encantado”, comentaban en los corrillos que se formaron al término de la actuación. Y otros añadían “ha durado el tiempo justo. Un poco más y ya estaríamos incómodos en estas sillas”. Pero, en todos los casos, el público se había olvidado del frío porque Santigo logró lo que se propuso al inicio: “Que el cante compense al frío”.

El principal logro, sin embargo, fue llenar prácticamente el amplio aforo de la Catedral en tiempos de crisis y hacerlo por una buena causa: la recaudación del concierto se destina a Cáritas y a la ONG Crecer con futuro.  Por esto, el director de El Correo de Andalucía, Juan Carlos Blanco, agradeció a todos los patrocinadores y colaboradores, y muy especialmente a los artistas que actuaron “desinteresadísimamente”, su contribución.Finalizado el concierto, Diego Suárez, director de contenidos de la SER en Andalucía; Antonio Pulido, Francisco Paguillo, gerente de El Correo; Guadalupe Gil-Toresano, adjunta al consejero delegado de Gallardo Comunicación; y el alcalde, Juan Ignacio Zoido, entregaron sendas réplicas del aldabón de la Puerta del Perdón de la Catedral, realizadas por el prestigioso orfebre Fernando Marmolejo hijo a todos los participantes en esta zambomba flamenca organizada por el periódico decano de Sevilla.

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