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El carné por puntos da sus beneficios

Las estadísticas a veces arrojan noticias esperanzadoras que permiten valorar con optimismo la aplicación rigurosa de determinadas leyes. Cuando en 2006 se implantó el sistema del carné de conducir por puntos fueron muchas las voces que dudaron de su eficacia como método disuasorio de los malos comportamientos al volante...

el 16 sep 2009 / 02:32 h.

Las estadísticas a veces arrojan noticias esperanzadoras que permiten valorar con optimismo la aplicación rigurosa de determinadas leyes. Cuando en 2006 se implantó el sistema del carné de conducir por puntos fueron muchas las voces que dudaron de su eficacia como método disuasorio de los malos comportamientos al volante. Sin embargo, la tendencia a la baja creciente y sostenida del número de infracciones y de accidentes con víctimas mortales parece dar la razón a quienes impulsaron su implantación.

En el último año, según los datos de la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico, las infracciones bajaron en Sevilla un 7% (casi 4.000 menos) y los accidentes con resultado de muerte un 36% (de 72 a 45), una reducción más significativa si se tiene en cuenta que el parque automovilítico no ha parado de crecer hasta casi duplicarse en una década. La conclusión que cabe extraer de estos datos no es ni más ni menos que se pueden evitar los comportamientos inseguros al volante y los daños personales y materiales que éstos ocasionan.

La intensificación del control por parte de las autoridades está dando sus frutos, sea por el temor interesado a la retirada del carné o por una cada vez mayor conciencia cívica que los conductores interiorizan a base de campañas divulgativas de gran eco mediático. Exceso de velocidad, consumo de alcohol, uso del cinturón de seguridad, del teléfono móvil o del casco en el caso de los motoristas son las grandes categorías de acciones susceptibles de convertirse en infracciones de tráfico.

El endurecimiento de las sanciones (con la consideración de delitos en los casos del exceso de velocidad y el consumo de alcohol) ha tenido un efecto, no inmediato pero evidente sin duda, en el comportamiento de los conductores, de los que 1.950 han sufrido la retirada del carné en este periodo. La creciente eficacia de las medidas permite aventurar una paulatina reducción de los efectos perniciosos y a veces trágicos del tráfico rodado.

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