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El censo certifica el estancamiento de la capital

El censo publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) permite lecturas de distinto tenor en función del territorio que se analice. En primer lugar, y con respecto a la capital sevillana, da carta de naturaleza un año más al estancamiento demográfico de la capital, cuya población apenas crece en 614 habitantes en un año y alcanza los 699.145 vecinos.

el 15 sep 2009 / 20:30 h.

El censo publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) permite lecturas de distinto tenor en función del territorio que se analice. En primer lugar, y con respecto a la capital sevillana, da carta de naturaleza un año más al estancamiento demográfico de la capital, cuya población apenas crece en 614 habitantes en un año y alcanza los 699.145 vecinos. El freno no es malo en sí mismo y, de hecho, es infinitamente mejor que el desarrollismo huérfano de planificación, pero sí adquiere importancia por cuanto que, un curso más, Sevilla se queda en las puertas de los 700.000 habitantes, cifra a partir de la cual accedería a mayores recursos de la Administración del Estado (el Consistorio entiende que la afectación será mínima) y ampliaría su cuerpo de concejales. En tal sentido, se echa de menos un mayor esfuerzo por parte del Ayuntamiento en aras de conseguir más empadronamientos. Una labor que sí se ha fomentado en municipios como Utrera, que ha logrado su objetivo de superar los 50.000 habitantes. En cuanto al área metropolitana, aquí tampoco nos topamos con sorpresas. Los pueblos de la Gran Sevilla absorben otros 20.000 ciudadanos que, en muchos casos, seguirán viniendo a la ciudad para trabajar o disfrutar de su tiempo de ocio. Como ocurre en tantas ocasiones, la realidad social va por delante de la administrativa, y este aumento poblacional implicará más exigencia de servicios y más problemas de movilidad que hay que resolver con medios de transporte como el Metro o el Cercanías y con nuevas infraestructuras como la SE-40 o la SE-35. Otro caso en el que merece la pena detenerse es el de Dos Hermanas. La segunda ciudad de la provincia alcanza ya las 120.000 personas, una población superior a la de muchas capitales de provincia y que se incrementará de forma extraordinaria cuando lleguen los 50.000 vecinos previstos a la zona de Entrenúcleos. Una situación que hay que seguir con cautela para evitar los problemas de equipamientos tan habituales de la expansión demográfica de las últimas décadas.

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