domingo, 17 febrero 2019
18:26
, última actualización

El centro cultural La Almona de Dos Hermanas renueva su fachada en La Mina

Un edificio de estética contemporánea pero que respeta la esencia de una de las muchas haciendas que salpican Dos Hermanas. Éste es el resultado de las obras en La Almona. El Ayuntamiento de Dos Hermanas dejará así cerrados los proyectos más importantes antes de que empiece el periodo estival.

el 14 jun 2010 / 19:23 h.

Si hace unas semanas era la nueva residencia de ancianos San Fernando la que se daba por concluida, ahora lo es la ampliación del centro cultural, tras casi tres años de obras. Faltan unos meses para su inauguración, pero ya está listo.

 

Esta obra, presupuestada en unos dos millones de euros, fue calificada como "la más importante de la ciudad, si no se cuentan los proyectos de Entrenúcleos y el polígono La Isla", por el concejal de Obras Públicas, Francisco Rodríguez, que ahora última con la Junta de Andalucía algunos detalles como la contratación de la luz, al igual que pasa con el recién concluido geriátrico.

Este proyecto era uno de los pocos que se estaban haciendo en Dos Hermanas que no se financiaban con el dinero de Gobierno de la Nación. En este caso el coste es asumido a partes iguales por las arcas municipales y la Diputación de Sevilla.

La obra supone una ampliación de 2.000 metros cuadrados más en el edificio, por lo que la construcción cuenta ahora con 2.700. Dentro del edificio se construyó un sótano, donde irá un salón de actos con capacidad para 200 personas. Desde la calle La Mina, que es peatonal, podrá accederse a un gran vestíbulo para hacer recepciones y conferencias. En la misma planta baja habrá un patio para las propuestas al aire libre. Desde este patio podrá accederse a otra sala situada en la planta baja mediante unos muros que serán movibles. Sobre la base se construirán tres plantas más: dos de ellas tendrán salas para exposiciones y aulas para que se puedan instalar allí las próximas ediciones de talleres. La tercera planta se destinará a uso administrativo. De hecho, es un espacio que está llamado a ser la nueva sede de la concejalía de Cultura.

El resultado es un diseño que respeta la visión de Ignacio Crespo, un arquitecto cuya familia fue dueña del edificio, cuando su abuelo y su padre trabajaron en lo que era un polvero.

  • 1