Deportes

El césped de La Cartuja es un problema para el Betis

Mel se quejó de su estado a Guillén y la plantilla regresará mañana a la ciudad deportiva. "Contábamos con esto", apunta el presidente.

el 07 ene 2013 / 18:26 h.

El momento en que Mel expone su queja a Guillén.
-->

Varios centenares de aficionados se marcharon ayer por la tarde al estadio de La Cartuja para ver el primer entrenamiento del Betis en su nuevo lugar de trabajo, obligatorio debido a las obras de remodelación de su ciudad deportiva, pero el protagonista no fue el público sino el sitio. No resultó nada bueno el estreno de los profesionales verdiblancos en el coliseo construido para el Mundial de atletismo de 1999. Casi dos meses después de firmar el convenio con la Junta de Andalucía que lo facultaba para mudarse a La Cartuja, Pepe Mel y sus hombres se encontraron con que el césped estaba demasiado blando en muchas zonas y se levantaba de manera bastante visible. La incomodidad dio lugar al disgusto y el entrenador, siempre demasiado explícito en estas situaciones de cara al público, incluso requirió la atención del presidente, Miguel Guillén, para señalarle lo mal que estaba la hierba.

Como es natural, nadie pudo arreglar nada con el entrenamiento ya en marcha y las briznas de hierba acabaron alternándose casi a partes iguales con el marrón del sustrato de tierra que hay bajo el verde en varias zonas del rectángulo. La zona más perjudicada era la esquina suroeste, que sufre el problema añadido de que casi no recibe la luz del sol. De hecho, por allí pululaban grandes mantos blancos que se habían instalado para que la humedad no destruyese el césped. Y mientras tanto, los futbolistas se resbalaban o impactaban mal con el balón, por ejemplo Beñat, al que se intuyó algo más que enfadado en un par de acciones.

Después de la sesión, que apenas duró una hora y diez minutos, técnicos y dirigentes volvieron a inspeccionar el césped. En honor a la verdad, el Betis lleva más de dos meses sabiendo que va a entrenarse allí y no parece muy normal que se encuentre con una hierba en ese estado. Incluso vuelven a cobrar relevancia las críticas del extécnico del Betis B, Risto Vidakovic, aunque después de sus palabras se produjo una resiembra de todo el tapete. En todo caso, el nuevo césped no está bien y la reacción por parte de Mel fue rotunda: la plantilla no seguirá por ahora en La Cartuja y regresará hoy mismo a la ciudad deportiva. Así pues, La Cartuja no ha durado ni un entrenamiento.

El presidente tuvo el detalle de atender luego a la prensa y ofreció un discurso razonable. Por un lado reconoció lo que era evidente y por otro afirmó que una coyuntura así ya había sido prevista y que los planes del club pasan desde el principio por rotar los escenarios de los entrenamientos. "Contábamos con esto, ha habido unas actuaciones tremendas con el césped en los dos últimos meses pero es un estadio que no tiene un uso diario", explicó Guillén. "Conviene arreglar un poco el campo, dejarlo respirar. Y queremos ver cuál es la mejor opción. Tenemos la ciudad deportiva, La Cartuja y el Villamarín. Y así estaremos, rotando, aunque sí es cierto que el campo principal debe ser este", admitió el dirigente, que lo tiene igual de claro que su míster: "En el momento en que veamos que hay el mínimo riesgo de lesión nos iremos a la ciudad deportiva", sentenció. 

-->-->

  • 1