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Cultura

El chiste, con mucha guarnición

El utrerano Álvaro Carmona empezó como gionista y este fin de semana se presenta como cómico en La Imperdible con ‘Yosoy’.

el 05 feb 2015 / 16:00 h.

El cómico Álvaro Carmona, en una de sus actuaciones. / Stela Salinas El cómico Álvaro Carmona, en una de sus actuaciones. / Stela Salinas

Álvaro Carmona, utrerano de 1980, recuerda cómo se fogueó en un programa de Radio Utrera que hacía con un amigo antes de empezar a escribir guiones. Vivió de su pluma para estrellas como Buenafuente, hasta que un buen día empezó a «picarse», dice, y plantearse la posibilidad de saltar a los escenarios. Lo acertado de esa decisión se podrá comprobar desde mañana hasta el domingo (21.00 horas, 20.00 el domingo) en La Imperdible, donde presentará su espectáculo YoSoY.

«Es una propuesta de comedia con canciones que interpreto a guitarra y piano, chistes, dibujos, de todo», explica Carmona. «El show anterior, El menor espectáculo del mundo, no tenía nexo, y me propuse hacer para el próximo algo más homogéneo. En este caso, un repaso a la definición de hombre. Ahí me pregunto qué soy yo, cómo he ido cambiando con el tiempo, cosas así».

Echando la vista atrás, Carmona evoca cómo fue la primera vez que traspasó la frontera entre escritura e interpretación y subió a un escenario. «Pensaba que nunca lo haría, pero un amigo, cuando lo contrataron para actuar, dijo sin consultarme que seríamos dos. No me quedaba otra que salir».

«Fue una experiencia aterradora», recuerda. «Pasé mucha vergüenza, lo pasé fatal. Ahora, cuando veo a alguien que debuta y le sale genial desde el primer día, me da mucha envidia». ¿Significa eso que ya ha superado los miedos? Parece que no: «Eso no se supera nunca», afirma. «Me han pasado miles de cosas en escena, pero a lo que aprendes es a relativizarlo. Si haces un chiste y la gente no se ríe, ya no te hundes como antes. Piensas ‘hoy no es el día, saquemos esto adelante’».

La experiencia tampoco le ha ayudado a descubrir cuál es el resorte misterioso que prende la carcajada en el respetable. «Cada vez lo sé menos, cuando piensas que algo va a funcionar, te equivocas, y aquello que no esperas, se vuelve un éxito. Quien crea que tiene la tecla, es el que más equivocado está», agrega el humorista.

Lo seguro es que la gente acude a montajes como YoSoY huyendo de la depresión generalizada. «Empecé en el 2008, es decir, hasta ahora solo he conocido público de crisis», dice Carmona. «No sé si cambiará cuando esto pase, pero ahora que no hay dinero para ver un espectáculo cada día, la gente quiere aprovecharlo al máximo».

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