Cultura

'El cine ha hecho mucho daño al vudú'

Los nombres de Ochún, Yemayá, Changó u Obbatalá suenan para los europeos como exóticos conjuros, pero en el Caribe rigen la vida de la gente y canalizan su espiritualidad.

el 15 sep 2009 / 05:53 h.

Los nombres de Ochún, Yemayá, Changó u Obbatalá suenan para los europeos como exóticos conjuros, pero en el Caribe rigen la vida de la gente y canalizan su espiritualidad. Éstos y otros santos han sido reunidos por la prestigiosa antropóloga cubana Natalia Bolívar en el libro Orishas del panteón afrocubano (Quórum).

Bolívar, que presentó ayer su libro en el Ateneo de Mairena del Aljarafe junto al periodista Román Orozco -autor a la sazón del prólogo del volumen-, reconoce que sus estudios participan de la musicología, la sociología, la teología y la historiografía, entre otras ramas del saber. "Nuestra religiosidad popular abarca religiones del Congo, Angola, Nigeria, Costa de Marfil, Benin... Cada esclavo del siglo XIX vino no sólo con su tradición oral, sino también con una liturgia que se recicla en Cuba. Había 400 y pico deidades que, para evitar que se perdieran, fueron unificadas y enmascaradas con los santos de la religión católica, "siempre han vivido en armonías, pero unas veces con más libertas que otras", agrega la antropóloga.

En su nuevo libro, Bolívar desarrolla el quién es quién en la religión afrocaribeña: qué es cada deidad, cómo funciona, qué protege, con quién se sincretiza, cómo visten, el por qué de los colores que les identifican... Una apasionante galería de divinidades que no sólo tienen adeptos en Cuba. Según Bolívar ha podido constatar en infinidad de viajes, "conozco grupos importantes de devotos en Estados Unidos como en Mongolia. También van a Cuba muchos españoles para hacerse parte de esta religión, y luego la traen para acá".

Lamentablemente, esta riquísima cultura es a menudo relacionada con la brujería u otras prácticas dudosas. "Hay, por ejemplo, una mala interpretación de lo que es el vudú, que es lo mismo que el orisha: la adoración a la Naturaleza, el amor a la tierra, la conciencia de que somos parte de eso", asevera la especialista. "Por desgracia, las películas han hecho mucho daño al vudú y también a la santería. Antiguamente, se hablaba de brujería cuando se usaban hierbas, raíces, para las curaciones. Pero cabe preguntarse qué sería hoy de, por ejemplo, la farmacología sin esos elementos.

Otro factor fundamental en los ritos afrocubanos que nunca se subraya como merece es la música. "La música cubana, desde el guaguancó al yambú o la conga, ha sido muy influenciada por las distintas manifestaciones religiosas", comenta Bolívar. "Tienen además mucho que ver con la gestualidad del cubano a la hora de bailar, esa que Federico García Lorca vio en La Habana y quedó asombrado hasta el punto de decirle al antropólogo Fernando Ortiz y a Lydia Cabrera que, si esos bailes viajaran a Europa, sería un espectáculo de gran éxito", apostilla la estudiosa.

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