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El colegio público más solicitado del Centro pierde 25 plazas

Educación retira un aula de Infantil de 3 años del antiguo Padre Manjón.

el 10 mar 2010 / 21:02 h.

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Buena fama. Las familias llevan a sus hijos al Huerta de Santa María, en una bocacalle de San Luis.
La Delegación de Educación de Sevilla ha retirado una unidad de Infantil para niños de 3 años a un colegio público que desde hace tres años recibe más solicitudes de las que puede asumir. El Huerta de Santa Marina -antiguo Padre Manjón- es uno de los centros más demandados del Casco Antiguo, por encima de algunos concertados vecinos. Sólo el año pasado dejó fuera a 22 niños, que tuvieron que ser reubicados en otros colegios de la zona.

A pesar de esto, Educación decidió eliminar una de las dos unidades de Infantil que actualmente imparte, de modo que su oferta de plazas de 3 años ha pasado de 50 a 25.

Esto ha generado un enfado generalizado de las familias del barrio que, al acudir al centro a solicitar matrícula, han sido informadas de que este año tendrán menos posibilidades. La comisión de escolarización de la zona centro, reunida ayer, advierte de que en el distrito hay plazas suficientes para todos (1.064). Los que no entren en el antiguo Padre Manjón podrían ser derivados al Juan de Arguijo, en la Macarena, o al Sor Ángela, al que le sobraron 12 plazas de preinscripción el año pasado. Sin embargo, si la demanda específica del Padre Manjón vuelve a dispararse -como en 2009-, la delegación no descarta devolverle las 25 plazas de Infantil.

Educación justifica el cierre de este aula en dos motivos: el principal es que este año se ha incorporado al Casco Antiguo otro colegio público con 50 plazas de Infantil que en teoría absorberá el superávit de alumnos que no entren en el Padre Manjón. El centro en cuestión es el Virgen de la Esperanza, en la calle Recaredo, que deja de ser una escuela de Educación Especial para convertirse en un centro de Infantil y Primaria. El problema es que, por ahora, este centro sigue siendo de Educación Especial, y los padres no tienen manera de saber cuál será su oferta educativa y quiénes serán sus maestros. Por ahora, la delegación ha designado a la futura directora del Virgen de la Esperanza -una profesora del San Isidoro que gestionará las solicitudes-, aunque en la práctica este centro sólo existe sobre el papel, y su función se limite a recoger las solicitudes que les sobren a otros colegios.

La otra razón es la falta de espacio físico para acoger a tantos niños. Hace dos años, el Padre Manjón ofertaba tres unidades de Infantil, el año pasado dos, y este año una. Inicialmente esta escuela se abrió para dar cobijo a los alumnos de los Altos Colegios mientras duraban las obras de reforma en su centro. Llegaron 25 niños del colegio vecino, en principio para quedarse un año, pero estuvieron tres cursos. La escuela estuvo saturada hasta que terminaron las obras y los alumnos de los Altos Colegios regresaron a su centro. Para entonces ya tenían más de 6 años, así que las aulas de Primaria del Padre Manjón quedaron vacías, mientras las solicitudes en Infantil venían empujando. Durante tres años se alimentó la oferta en Infantil muy por encima de las posibilidades físicas del centro, que usaba las aulas vacías de Primaria para dar cabida a todos. Pero los niños han crecido y ya ocupan todas las clases. El año pasado, se sacrificó el aula de Educación Especial, con cuatro alumnos autistas, para meter a niños de Infantil. A estos chicos los llevaron a un cuarto que se habilitó tirando un tabique que separaba el despacho del orientador y el aula de apoyo. En el presente curso acabará el primer sexto de Primaria, con sólo 12 alumnos, y se llenarán dos 1os de Primaria. En estos últimos tres años persistía la idea de que Educación haría obras en el Padre Manjón y habilitaría nuevos espacios. Pero la falta de financiación y la incorporación del Virgen de la Esperanza han dado al traste con esta promesa.

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