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El cólera se extiende y llega a la República Dominicana y EEUU

el 17 nov 2010 / 20:34 h.

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Una persona con síntomas de cólera es transportada en una carretilla hoy, miércoles 17 de Noviembre de 2010, hacia el hospital Santa Catherine en Cite Soleil, en Puerto Príncipe (Haití).

El cólera no entiende de fronteras. Las autoridades de la República Dominicana adoptaron ayer "medidas extremas" de seguridad en la frontera norte entre ese país y Haití, tras declararse nuevos casos de cólera en la ciudad haitiana de Ouanaminthe, ubicada a 600 metros de la provincia dominicana de Dajabón. Además, se detectaron síntomas de la enfermedad en una mujer de Florida (EEUU) que viajó a Haití. Mientras, en la isla caribeña la situación se complica y los muertos ascienden a 1.110.

Las personas y los vehículos que accedan a la República Dominicana desde Haití pasarán por un área donde los neumáticos y las suelas de los zapatos serán impregnados de una sustancia bactericida como medida preventiva contra el cólera, según informaron fuentes oficiales.

Ésta fue una de las decisiones adoptadas en una reunión encabezada en Santo Domingo por el presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, y un grupo de ministros y altos cargos para evaluar la situación creada en el país por la epidemia de cólera que padece Haití. Tras confirmarse en la República Dominicana el primer caso de la enfermedad, que afecta al ciudadano haitiano Wilmo Louwe, asentado en Higüey (este del país), los miembros del gabinete analizaron con el presidente las medidas adoptadas hasta el momento y decidieron reforzar la lucha contra la enfermedad.

Alerta en la frontera. Al término de la sesión de trabajo, el director general de Migración, Sigfrido Pared Pérez, uno de los asistentes, explicó a Efe que en los principales puestos fronterizos se instalarán unas bandas impregnadas de una sustancia para desinfectar a todo el que pase por esos puntos. Pared Pérez destacó que el lugar más importante donde se instalarán estos dispositivos será el puente que separa ambos países en la provincia de Dajabón (noroeste), donde dos veces por semana se celebra el principal mercado binacional.

Precisamente las autoridades haitianas confirmaron la pasada madrugada la aparición de tres casos de cólera en la ciudad fronteriza de Ouanaminthe, situada a unos 600 metros de Dajabón, e investigan otros posibles casos.

Los dispositivos de desinfección se colocarán también en los otros mercados, situados en los puestos fronterizos de Elías Piña, Jimaní y Pedernales (suroeste) y en todos se mantendrán medidas de control sanitario como letrinas y puntos provistos de agua y jabón para el lavado de manos antes de cruzar la frontera.

La enfermedad también ha saltado a EEUU. Una mujer residente en el condado de Collier, en el suroeste de Florida, que viajó a Haití para visitar a su familia, fue hospitalizada a su regreso en este estado de EEUU tras diagnosticarle síntomas de cólera. "Tenemos una mujer residente en el condado de Collier que ha sido infectada por el cólera en Haití", señaló Rob Hayes, portavoz del Departamento de Epidemiología. Hayes explicó que el diagnóstico fue "confirmado por los laboratorios" y que la mujer se encuentra en buenas condiciones.

Ella viajó a Haití, a la zona (Artibone), en el norte, donde comenzó el brote y la epidemia de cólera, agregó Hayes, e indicó que en estos momentos la mujer está recibiendo tratamiento médico, "pero está bien".

Mientras la situación en Haití continúa empeorando. El Ministerio de Salud de Haití elevó ayer a 1.110 el número de fallecidos, lo que supone un aumento de 76 fallecidos en relación a informes anteriores. En total, al menos 18.382 personas han sido hospitalizadas desde el comienzo del brote, hace alrededor de un mes. Además, hay 7,5 millones de haitianos que viven en las zonas rurales -el 75% de la población- que se encuentran en riesgo máximo.

Similar al terremoto. Naciones Unidas ya ha solicitado a la comunidad internacional 164 millones de dólares en ayuda para controlar esta epidemia que, según algunas estimaciones, podría llegar a afectar a unos 200.000 haitianos, cifra similar a los fallecidos en el terremoto del pasado 12 de enero.

Esta situación está originando revueltas. Por ello, el presidente de Haití, René Préval, pidió a la población del país caribeño que "rechace la violencia" y aseguró que las personas que protagonizaron disturbios en las localidades de Cabo Haitiano y Hinche "se sirven de la epidemia de cólera para crear problemas". En un mensaje a la nación, Préval criticó las últimas agresiones contra cascos azules de la ONU.

Al menos dos personas han fallecido y más de una veintena han resultado heridas como consecuencia de los disturbios vividos los últimos días.

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