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El Congreso aprueba la nueva ley del aborto con el apoyo de 184 diputados de ocho partidos

El texto fue apoyado por el PSOE, PNV, ERC-IU-ICV, BNG y Na-Bai y  dos de los 10 diputados de CiU, grupo que tiene libertad de voto.

el 17 dic 2009 / 14:49 h.

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El Congreso de los Diputados aprobó hoy con el respaldo de 184 de  los 350 diputados de la Cámara -ocho por encima de la mayoría  absoluta requerida- el proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y  Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que ahora  será enviado al Senado.  

El texto fue apoyado por el PSOE, PNV, ERC-IU-ICV, BNG y Na-Bai y  dos de los 10 diputados de CiU, grupo que tiene libertad de voto. Por  el contrario, el proyecto no contó con el voto favorable del PP,  Coalición Canaria, UPN y UPyD y siete diputados de CiU, que sumaron  158 votos en contra. La diputada restante de este último grupo fue la  única abstención.

Durante el debate en el Pleno, la diputada socialista Carmen  Montón comenzó su intervención diciendo que "los avances sociales  nunca han sido fáciles y menos los que conciernen a los derechos de  las mujeres". "Hoy me siento orgullosa de vivir en este tiempo y en  este país, con un Gobierno comprometido con la igualdad", agregó.  

Montón destacó que esta ley respeta "el derecho de la mujer a  decidir sobre su maternidad" y da cumplimiento a "una histórica  reivindicación de tantas feministas" y defendió que el objetivo de la  norma es "que sean menos las mujeres que abortan y que las que lo  hagan sea con más información, con más garantías y con más  seguridad".

Sobre las menores, la diputada del PSOE subrayó que "la capacidad  de decir radica única y exclusivamente" en las chicas de 16 y 17 años  y añadió que la norma "no prohíbe que informen a sus padres" y  tampoco impide que se les ayude a "conformar su decisión". "Cuando la  joven alegue un conflicto podrá prescindir de informar a su entorno,  para que no se limite su decisión o se la aboque a un circuito de  clandestinidad", explicó.  

"Con más represión y con más Código Penal --dijo al PP--, no  conseguiremos menos abortos, si no más sufrimiento. Y con menos  educación y menos acceso a métodos anticonceptivos no conseguiremos  abstinencia y castidad, sino más riesgo y más embarazos no deseados.   Una vez que aprobamos estas leyes, ustedes también son protagonistas  del ejercicio de estos derechos", apostilló.  

PP: EL ABORTO NO ES UNA SOLUCION RUTINARIA

Desde las filas del PP, Santiago Cervera, argumentó que  

la nueva norma no tiene "ni consenso social, ni profesional y ni  político". "Es una ley de unos contra otros, es una ley del mínimo  parlamentario", sentenció.

El diputado navarro, médico de profesión, criticó que el Gobierno  haya reformado la ley sin "demanda social", sin estar incluida en el  programa electoral del PSOE y con la única intención de "recuperar el  control de la agenda política". "Lo único que han conseguido es  dividir, excluir y crispar", aseveró. Cervera recalcó que "el aborto  no puede ser entendido como una solución rutinaria" y que "la vida  del no nacido merece ser protegida y no puede depender del libre  albedrío de nadie".  

Además, censuró que la ley no reconozca el derecho a objetar a  todos los profesionales que susceptiblemente pueden intervenir en un  aborto, además de "no amparar la confidencialidad de su decisión ni  garantizar el resto de sus derechos profesionales". "Lo único que se  quiera aplicar es un sistema de autodelación los profesionales",  enfatizó.

Sobre el tema de las menores, dijo que la fórmula pactada por el  PSOE con el PNV permitirá que en la práctica las menores puedan  abortar sin que lo sepan sus padres. "Todo seguirá siendo como el  Gobierno lo ha pensado desde el principio", lamentó.

DIVISION EN CIU

En nombre de Unió (UDC-CiU), la diputada Concepciò Tarruella  aseguró que la ley es inconstitucional y recalcó que el Estado debe  "proteger la vida de todos y garantizar verdaderas ayudas a la  familia y a la maternidad para que las mujeres tengan alternativas al  aborto" y puedan sacar adelante a sus hijos.  

Sin embargo, la diputada de Convergencia (CDC-CiU) Mercè Pigem,  señaló que el nuevo texto dará más seguridad jurídica a mujeres y  profesionales y pondrá fin a la "abusiva" utilización del tercer  supuesto de la ley actual. En este sentido, manifestó su conformidad  con las enmiendas aprobadas en tramitación parlamentaria y pidió al  los parlamentarios que "entiendan" las razones de todas las mujeres  que se pueden encontrar de "ante el un dilema moral" a la hora de  abortar.

Por parte del PNV, el diputado Joseba Aguirretxea defendió el  apoyo de su grupo al dictamen sobre el aborto porque, a su entender,  dará como resultado una ley "más humana, más cercana y responsable"  que la anterior. Asimismo, mostró su satisfacción por el acuerdo  alcanzado entorno a las enmiendas presentadas por su formación, que,  según destacó, fueron negociadas "sin ceder a los principios" del  PNV.

PNV: NO CERRAMOS LOS OJOS

"El PNV, en un acto de valentía, decidió implicarse en este  aspecto y no cerrar los ojos ante el problema del aborto. Nuestra  participación no traiciona nuestro sentido humanista de la política",  justificó el diputado vasco, para añadir que la interrupción  voluntaria del embarazo pasó en España de ser "puro delito" a ser  "prácticamente libre", con "miles" de abortos como resultado. En este  sentido, reprochó al PP no haber propiciado un cambio cuando gobernó  con mayoría absoluta y posicionarse ahora en contra del proyecto de  ley. "Nadie podrá dar lecciones de dignidad después de esto",  concluyó.

Por su parte, Joan Tardà (ERC) aseguró que "hoy es un día feliz  para el Gobierno, para la ministra, para su grupo y para las  mujeres". "Estamos muy felices y satisfechos de trabajar con ustedes  para avanzar en derechos", dijo en referencia al Gobierno y al Grupo  Socialista. En cualquier caso, criticó que el texto no permita el  aborto libre hasta la semana 22 y que no recoja una "absoluta  despenalización del aborto".  

"Los que están en contra de la reforma quieren volver a los  tiempos del silencio y de la represión donde había más interrupciones  y represión de las libertades", indicó el portavoz de IU, Gaspar  Llamazares. En su opinión, el nuevo texto garantiza "un marco más  amplio" para el ejercicio de un "derecho" como el de la interrupción  voluntaria del embarazo. "Discutido desde el punto de vista moral  podemos cometer pecado, pero desde luego no es delito", concluyó.

UPYD: EMPEORA LOS PROBLEMAS ACTUALES

La diputada de UPyD, Rosa Díez, criticó el dictamen y aseguró que  genera "más inseguridad jurídica" que la norma anterior porque "se  trata de una ley de plazos 'de facto'". Asimismo alertó sobre la  "apropiación indebida" por parte del Estado de la tutela de las  menores que quieran abortar porque ésta "le corresponde a sus padres  y tutores legales". "Es una mala ley, más insegura que la actual, que  no sólo no resuelve los problemas, sino que los empeora", avisó Díez,  que culpó a los socialistas de "banalizar el aborto".

Por su parte, Olaia Fernández explicó que el BNG apoya la ley  porque reconoce el derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad  e introduce medidas para reducir los embarazos no deseados. Por parte  de Nafarroa Bai, su portavoz, Uxúe Barcos, manifestó su conformidad  con la reforma de la ley, que, a su juicio, apunta una "necesidad  imperiosa" de la sociedad. Ambas parlamentarias señalaron que la  enmiendas introducidas en el Congreso han mejorado el texto del  Gobierno.  

Mientras, el diputado de UPN, Carlos Salvador, auguró que las  novedades introducidas en el texto "traerán más inseguridad jurídica"  y preguntó al PSOE por qué da libertad de voto a los diputados  catalanes para decidir sobre las corridas de toros y no a los  parlamentarios para votar sobre el aborto.  

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