Economía

El consejo de Cajasur certifica la ‘paz’ alcanzada con Unicaja

Sólo Aspromonte vota esta vez en contra del plan estratégico de fusión

el 01 dic 2009 / 23:06 h.

Dos comunicados de prensa, uno de Unicaja, otro de Cajasur, el segundo calcado del primero, dieron ayer por cerrada la cuarta batalla que ambas entidades han librado a cuenta de la fusión. Hay concordato, aunque quizás afloren aún varios sobresaltos, pues las negociaciones aún se esperan arduas, sobre todo en la cuestión laboral.

El sí de la caja de ahorros malagueña al plan estratégico de negocio elaborado por Boston Consulting Group era seguro, y llegó a mediodía, y por unanimidad. El sí de la cordobesa se hizo de rogar porque su cúpula se tuvo que reunir con carácter de urgencia por la noche, 24 horas después de que Santiago Gómez Sierra, su presidente, se aviniera a aceptar el documento que ha de guiar este accidentado matrimonio.

Cabizbajo salió Gómez Sierra de un consejo de administración en el que, a diferencia del precedente, donde logró la mayoría en su rechazo a la hoja de ruta alegando que se pronosticaban casi mil despidos, cosechó otra amplia mayoría, pero esta vez para el sí.

Y sólo el representante del sindicato Aspromonte, mayoritario en Cajasur, votó en contra, justificando esta decisión "por coherencia", si bien ha pospuesto, que no renunciado, una movilización que en principio se iba a celebrar mañana en Córdoba "en defensa del empleo". En cambio, en el anterior cónclave, a ese no de la fundadores de esta caja, la Iglesia, se unieron Aspromonte e IU.

La derrota, según fuentes próximas a este órgano de dirección, se la ha tomado Santiago Gómez Sierra como "algo personal" y, de hecho, en especial por las llamadas de sus superiores para que diera la bendición definitiva y no tensara más la cuerda.

¿Y a qué se comprometen las partes? En primer lugar, a que el plan estratégico se apruebe antes que el pacto laboral y lo hacen en los siguientes términos. "Ambos consejos declaran la asunción íntegra del plan de reestructuración elaborado por Boston Consulting Group como cuerpo básico de referencia del proyecto de fusión". "No podrá cerrarse un acuerdo laboral que no garantice y obligue fehacientemente a la consecución de las sinergias de costes de personal recogidas" en el texto.

Es decir, que el ajuste de plantilla hay que acometerlo porque, de lo contrario, la unión no sería rentable. Pero, para tranquilizar a los trabajadores, "reiteran su voluntad de alcanzar un acuerdo laboral que concite la máxima adhesión posible" de los sindicatos. La fusión está basada en el principio de unidad y autonomía empresarial (satisface a Cajasur) y su viabilidad queda condicionada a "la adecuación e irreversibilidad de las ayudas solicitadas". Buena parte de ellas irá a pagar ese ajuste laboral.

Griñán aplaude que la "razón" se haya impuesto

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, quien se había mostrado muy crítico con Cajasur por rechazar el plan de negocio de Boston y obstaculizar la fusión, aplaudió ayer que finalmente la "razón" se haya impuesto.

"Era una cuestión que tenía que desembocar en el acuerdo, no sólo por razones objetivas de que conviene a esa gran caja que se crea, sino también por razones subjetivas de una de ellas (Cajasur), que podría haber sido intervenida por el Banco de España", recordó.

En declaraciones a Canal Sur Radio, Griñán agregó que él mismo dijo en un momento determinado que había que hacer un plan de negocio y, a partir de él, formalizar las medidas necesarias. "Los consejos de las cajas hicieron lo que tenían que hacer", dijo.
Además, confió en que "se tratará de salvar el mayor número de empleos posibles".

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