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El Consistorio consuma su divorcio con la plantilla de Lipasam

Estima que 14.388 euros de sueldo anual es para firmarlos con los "ojos cerrados".

el 11 ene 2013 / 12:48 h.

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El alcalde, Juan Ignacio Zoido, conversando con una trabajadora de Lipasam, en una imagen de archivo.

Sevilla puede ver sus calles llenas de mierda a partir del día 28 de enero por la huelga indefinida convocada por los trabajadores de Lipasam y, a día de hoy, el divorcio con quien ejerce esta vez de empresa, el Ayuntamiento, es total. Éste ha optado por la estrategia de poner a los ciudadanos en contra de esos empleados públicos, emulando así el conflicto que el Estado, en tiempos del ministro de Fomento José Blanco (PSOE), mantuvo con los controladores aéreos, al airear que ya quisieran muchos tener la condiciones laborales de las que disfruta la plantilla de limpieza de la capital. Y ésta, a su vez, resalta la agresividad del Consistorio con unas declaraciones que no hacen sino caldear el ambiente. El perjuicio principal, para la Sevilla turística.

Pero no son precisamente controladores, ni ganan lo que éstos. La relación de retribuciones de Lipasam habla de que un peón percibe un salario base anual de 11.263 euros, siendo el emolumento (sin todos los pluses) de 14.388 euros. La segunda categoría es el ayudante de planta, con 11.477 y 14.645 euros, respectivamente. Hasta oficial de primera hay diez categorías profesionales con un sueldo base inferior a los 12.000 euros al año, otras cinco están por debajo de 13.000, tres no llegan a los 14.000, cuatro no alcanzan los 15.000, dos no tocan los 16.000, otras tantas, a los 17.000 y, por último, las más altas corresponden a un jefe de servicio (con 20.615) y a un director de servicio (20.629).

Al agregar parte de los pluses, el sueldo mínimo es el citado del peón, con 14.645 euros, y el máximo, del director de servicio, cuya retribución está fijada en 25.648 euros. La empresa municipal de limpieza suma 30 categorías profesionales. Y dos últimos datos: el emolumento diario oscila entre 24,7 euros y 45,24 euros. Una nómina normal de un peón con pluses de antigüedad, convenio, rotación, prima de actividad, prima por trabajar en festivo y plus por labores penosas se fija en unos 1.800 euros brutos al mes, que tras las deducciones fiscales y de la Seguridad Social se quedan en 1.300. Y hasta aquí, las cifras, no antes sin olvidar que, según los cálculos del Consistorio, la media por operario estaba en 30.885 euros anuales, si en la calificación de operario entran también los sueldazos de los altos cargos de la empresa municipal.

Un día después de que los empleados de Lipasam votaran por unanimidad ir a la huelga indefinida, lejos de calmarse los ánimos para negociar y evitar el conflicto, máxime cuando en la retina quedan las calles de Jerez y Granada repletas de basura, se sigue echando más gasolina al fuego. "Muchos sevillanos firmarían con los ojos cerrados las condiciones laborales" de la plantilla, dijo ayer Curro Pérez, portavoz del Gobierno local.

Pérez negó los argumentos esgrimidos por los trabajadores para convocar ese paro, y apuntó que no había habido alteración alguna de las condiciones acordadas la primavera pasada -entonces se dio una patada hacia adelante a un problema que ahora salta por los aires-, entre ellas una rebaja de los costes salariales en un 5% y, como para el resto de los empleados públicos, la ampliación de la semana laboral hasta 37,5 horas, dos y media más que en la actualidad.

El portavoz recalcó que los pactos pactos son y, por tanto, queda la firmeza del equipo de Juan Ignacio Zoido a respetarlos, sin ceder, ha dicho, ante huelgas "políticas" que dejan en papel mojado lo que en su día rubricaron ambas partes: sindicatos y Ayuntamiento. El propio alcalde aseguró días atrás que se trataba de una huelga política y que no cedería ante "chantajes" alentados, incluso, desde la oposición municipal.

Curro Pérez, en este sentido, rechazó la justificación de la plantilla de que tal recorte en la masa salarial sea mayor del 5% acordado, al tiempo que recordó que aumentar la jornada de trabajo también estaba en un documento de abril cuyos términos, comentó a la prensa, "conocemos todos". Y Zoido ha dejado claro que no habrá privatización del servicio, pero la plantilla sigue aferrada a este temor, además de cuestionar que otros colectivos del Ayuntamiento -policías, empleados de la Agencia Tributaria- tengan programas de productividad mientras que a ellos se les aplica la tijera.

El quid de la cuestión estriba primero en que una cosa es la masa salarial conjunta, en la que el Consistorio pretende obtener un ahorro superior a 3 millones de euros, y otra, que a los empleados haya que aplicarles una rebaja lineal en los sueldos -un porcentaje igual para todos-, y segundo, en que las citadas 2,5 horas adicionales no se concentren en periodos festivos pero con mayor actividad de la habitual, como Semana Santa y Feria.

Por tanto, esas condiciones del acuerdo se conocían y estampadas estaban, pero no las fórmulas para aplicarlas. Éstas estaban pendientes desde la primavera pasada y es ahora cuando se revela que unos, los sindicatos, por otros, los gestores del Ayuntamiento, y la casa sin barrer, y nunca mejor dicho. El conflicto afecta a casi 1.400 empleados indefinidos y a un número de eventuales que roza los 200. Sí hay que tener en cuenta que una rebaja salarial lineal facilitaría la incorporación de temporales en casos de necesidad, pero ampliar la jornada en fechas concretas reduce las posibilidades de contratar.

Curro Pérez, en rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, concluyó reafirmando la seriedad del Consistorio a la hora de negociar, lejos, comentó, de cuando otros gobiernos precedentes negociaban in extremis durante las fiestas y la Feria y vestidos, además, con trajes de flamenca. Y ahora, con el PP gobernando en Plaza Nueva, existe asimismo una seguridad para el pago puntual de las nóminas que antes, aseveró, no había.

Pero el Ayuntamiento, en cambio, sí ha solventado otros conflictos laborales, caso de la Policía Local, y con parné de por medio. A esto también se agarran en Lipasam.

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