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El Consistorio sentencia que ni tiene plan para Tablada “ni es su prioridad”

Tras la sentencia del Supremo, el Ayuntamiento reconoce a IU que no ha movido ficha y que nada de expropiar. Zoido considera que la crisis impide acometer el parque público comprometido y que el suelo no está degradado.

el 31 may 2013 / 01:04 h.

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Terrenos de Tablada vistos desde San Juan de Aznalfarache. / Paco Cazalla Terrenos de Tablada vistos desde San Juan de Aznalfarache. / Paco Cazalla El equipo de Zoido no tiene planes para Tablada y considera que, tal y como está el patio de la economía, no es su prioridad. Lejos quedan, pues, los tiempos de la campaña electoral cuando dijo aquello de ‘esto lo soluciono yo con diálogo en quince días’, un guante que entonces recogiera Antonio Rodrigo Torrijos para replicarle un ‘pues si usted lo cree tan fácil, hágalo, le conmino a hacerlo’. ¿Qué proyectos tiene el gobierno local para la dehesa? Ésta es la pregunta formulada por el portavoz municipal de IU a raíz del reciente fallo del Tribunal Supremo, que blindaba definitivamente Tablada como zona verde –por tanto, sin posibilidad de ser urbanizada, tal y como pretendían sus propietarios–, y de la respuesta por escrito se deduce que, al menos por ahora, no hay ninguno. Es más, sin que Torrijos lo mencionara siquiera en su consulta, la contestación desde Plaza Nueva incluye hasta dos referencias a que los terrenos no serán expropiados a sus dueños. “No existe, en estos momentos, razones que justifiquen que el gobierno local inicie una operación de expropiación”. Y agrega: “En un momento como el actual, de fuerte contracción de la actividad económica, entre las prioridades de gasto de la Gerencia de Urbanismo no se encuentra la de expropiar dehesas, sino la de generar expectativas de negocio, trabajo y empleo para esta ciudad”. El equipo de Juan Ignacio Zoido recuerda los dos intentos fallidos, los de 2002 y 2008, para convertir en públicos esos suelos que suman 367 hectáreas, y que fueron tumbados por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Y, además, considera que tampoco existe una degradación de los terrenos que justifique una inmediata intervención del Ayuntamiento, esto es, acometer la expropiación de los mismos. El Consistorio aclara que no se plantea promover ninguna modificación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) que propicie un cambio en la calificación de Tablada como zona no urbanizable. Y ahí se queda, sin responder a las preguntas de qué planes tiene el Consistorio hispalense y si ya se han dado pasos para aclarar el futuro de la dehesa. Para ésta, el anterior equipo de gobierno (PSOE e IU) proponía un enorme parque periurbano, planteamiento que asumiría Zoido en campaña electoral, si bien con la coletilla de que también “caben otras muchas cosas”, pero que ya en enero de 2012 aplazaría sine die al constatarse la crudeza de la crisis económica y, por tanto, el impacto que tendría para las arcas locales ese compromiso de una Tablada pública y verde. Para el Grupo Municipal de Izquierda Unida, estamos ante el enésimo incumplimiento del programa con el que el PP concurrió a los comicios municipales, dejando en evidencia la palabra de Zoido cada vez que afirma que los problemas los resuelve él en un santiamén. “En estos dos años de mandato no se le ha conocido por ahora ninguna actuación encaminada a cumplir aquel compromiso”, lamenta Torrijos. Cuando se conoció en abril pasado la sentencia del Tribunal Supremo –blinda los suelos como no urbanizables debido a su carácter inundable, impidiendo así el complejo inmobiliario ideado por la sociedad Tablada Híspalis, que contemplaba, en épocas del especulativo boom del ladrillo, la friolera de 20.000 viviendas–, la oposición reclamó al alcalde de Sevilla celeridad para despejar qué sería de esta dehesa y cómo se caminaría hacia el gran parque. Torrijos, en este sentido, exigía explorar una solución consensuada al conflicto, de forma que, siempre atendiendo al interés general, se pagaran los suelos como rústicos, y no como terrenos con posibilidad de ser edificados. Y he aquí la gran dificultad, puesto que atender a tal demanda conllevaría fuertes pérdidas contables a las inmobiliarias que conforman el accionariado de Tablada Híspalis. De hecho, existe una máxima en el actual mercado del ladrillo: esperar antes que malvender. Desde la Confederación de Empresarios de Sevilla, su presidente, Miguel Rus –que aún ejerce también la de la patronal de la construcción Gaesco–, también urge a aclarar el destino de una gigantesca parcela que en tiempos remotos fuera aeródromo y escenario de gestas aeronáuticas y hoy dominada por los jaramagos. “En Tablada cabe de todo. Todos los usos son viables y compatibles. Una parte residencial, una zona terciaria industrial y logística y otra verde y azul, con un lago y actividades náuticas, de ocio y culturales. Las dos primeras sumarían el 20% del terreno, y permitirían urbanizar [financiar] la tercera, que sería la mayoritaria, con el 80% de los suelos”. Con tales palabras, el patrón sevillano viene a avalar un proyecto presentado en 2009 por un grupo de profesionales –el arquitecto José María de Cárdenas, el economista Rafael Salgueiro, el experto en agricultura ecológica Francisco Casero y el abogado Francisco Mesonero– que hablaba de convertir la dehesa en una marisma, aunque añadiendo usos residenciales e industriales. En 2010, otro grupo conformado por ingenieros, biólogos, arquitectos y ecologistas ideaba una Tablada con actividades de ocio y deportivas. “O ahora o nunca”, sentencia Miguel Rus.

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