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"El copago no existe, ya lo pagamos"

Perelló rechaza abonar un canon por la atención sanitaria y critica la reforma de la PAC que “prima a los terratenientes”.

el 14 oct 2011 / 08:12 h.

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Los equipos de emergencias tratan de rescatar las víctimas.

Acostumbrado al minuto de oro en el Parlamento Europeo, el eurodiputado Andrés Perelló habla a la velocidad de la luz, con una claridad y una gracia que alabó el selecto auditorio del foro Hablemos de Europa, organizado por El Correo de Andalucía y celebrado en el Hotel Colón. Y así, sin titubeos y todo de corrido se mostró absolutamente contrario al copago porque, recordó con aplastante lógica: "Ya lo pagamos".

"Yo lo voy a combatir. Supongo que mi grupo político [PSOE] también, pero aunque no, yo estaré en contra". Perelló se mostró convencido de que la solución al déficit presupuestario de la sanidad pública sea el pago por visita al médico o por los medicamentos recetados, tal como se hace en otros países de la Unión Europea y se ha barajado en España. Y señaló que todos pagamos ya de nuestro salario la atención sanitaria y las pensiones: "Un médico, un maestro, una residencia que me cuide el día de mañana y atención para las personas con discapacidad", cosas que son "responsabilidad de toda la sociedad".

Europeísta convencido, Perelló, miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud y Seguridad Alimentaria defendió el modelo sanitario español e hizo un alegato a favor de "la atención sanitaria pública, gratuita y universal", que, en su opinión, es la que se debe exportar al resto de Europa, aunque "haya que optimizar los recursos".

En esta línea, la consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, aseguró que "el sistema funciona y es barato. Ya quisieran las empresas lograr el volumen de productividad con la calidad con la que se presta el servicio sanitario en España". Y puntualizó: "Esto no supone que no haya elementos que mejorar o aspectos que sanear".

Y en este punto entra la necesidad de concienciación de la sociedad, que "cada ciudadano sienta como parte de su casa la acera, la calzada y la farola de su calle, porque lo es y, por tanto, tienen que cuidarlos". Con esta claridad respondió Perelló a la llamada a la concienciación ciudadana que hizo Jorge Romero, director de Relaciones Externas de Mercadona en Andalucía, que está convencido de que la solución a esta crisis pasa por un compromiso personal con la sociedad: "Estado del bienestar, sí; estado del despilfarro, no. Optimización, sí; recortes no".

El pepino, casi sin nombrarlo, también tuvo su cuota de protagonismo en la cena. La crisis alimentaria lanzada por Alemania, "a través de una rueda de prensa" sigue perjudicando al sector. Activada por la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria "sin conocer el resultado de los análisis" -puntualizó la consejera-, mostró la debilidad de un sistema que falló, inicialmente, "porque no se siguió el protocolo". Pero sigue fallando porque "Europa no tiene los mecanismos para sancionar a un Estado que mete la pata de esta forma.

Existe el mecanismo para sancionar al que no haga su aportación al fondo", añadió Perelló, que, sin embargo, defendió que la propia Unión se tiene que dotar de los medios para evitar que vuelva a suceder.

De momento, como subrayaron Ana María Romero, directora general de Industrias y Calidad Agroalimentaria, y Ana María Corredera, diputada del PP en el Parlamento de Andalucía y portavoz de la Comisión de Salud, "las compensaciones para Andalucía no han cubierto las pérdidas".

El eurodiputado también criticó la nueva Política Agrícola Común (PAC) porque prima la extensión sobre la producción, de manera que, en su opinión, "el dinero irá a los grandes terratenientes como la Reina de Inglaterra, el príncipe de Mónaco o la Duquesa de Alba, en lugar de a los agricultores que trabajan la tierra. Es más, los campos de golf o los aeropuertos pueden optar a estas ayudas".

Los invitados aprovecharon la ocasión para solicitar al europarlamentario respaldo para la dieta mediterránea, ya reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y, en especial, el aceite de oliva, para que no sea etiquetado como una grasa normal, "ya que su consumo, al contrario que la grasa, es beneficioso para la salud", insistió Ana María Romero. La directora de Industrias y Calidad Agroalimentaria propuso también la concesión de "excepciones sanitarias" a los que los artesanos.

Para todo, Perelló pidió un pequeño informe con el que poder iniciar el proceso en el Parlamento Europeo en ese minuto de oro en el que expone, "sin saludos, todas las peticiones" que tiene, pues "todo se transcribe y después lo trabajan las comisiones, aunque parezca que nadie lo atiende".

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