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El corazón del vidrio

Pasado y futuro de la antigua fábrica de Miraflores.

el 12 feb 2010 / 20:18 h.

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Parte del archivo de la fábrica está en la basura.

Dice José Garrido que ver desperdigados por el suelo los bocetos a partir de los que creaba vasos, copas y jarras le pone "los vellos de punta". Durante tres décadas, este maestro vidriero trabajó en la fábrica de la Trinidad, que cerró para siempre en 1998 después de un siglo dando vida y empleo al barrio y que será demolida parcialmente para levantar sobre el terreno 200 viviendas. Ayer, recorrió de nuevo el corazón de la antigua fábrica de Miraflores junto a los miembros de la plataforma ciudadana que pide otro futuro para ella y que convocarán un concurso internacional de ideas.

"Este es un carro para cargar las pipas del horno que hicimos aquí mismo [...] allí es donde fundíamos el vidrio azul...". José, que tenía 14 años cuando entró a trabajar como peón en La Trinidad, ejerció como guía para el grupo que visitó ayer la antigua fábrica, donde actualmente vive un grupo de okupas sobre los que ya pesa una orden judicial de desalojo.

Lo único que quedará en pie cuando la empresa propietaria de los terrenos -Edificarte Inmobiliaria- inicie la obra será una de las tres naves que conforman el complejo, los hornos y la chimenea principal, declarados en 2001 Bien de Interés Etnográfico y donde el Ayuntamiento de Sevilla -sobre el que recaerá su titularidad- planea construir un centro cívico y una biblioteca. Una catalogación ésta que para Julián Sobrino, uno de los mayores expertos en patrimonio industrial del país y organizador de la visita, constituye "una auténtica chapuza sometida a la presión urbanística".

De lo que no quedará ni rastro será de los hornos de balsa que hay en el interior de la nave protegida, las arcas de recocido o la planta más antigua de la fábrica diseñada por Rodríguez Casso y que, criticaba ayer la arquitecta María Luisa Arregui, demuestra la "ceguera ante el patrimonio que hay aquí". Tampoco de las lenguas de vidrio que emanan de los hornos -con capacidad para cocer hasta 20.000 kilos- ni de los moldes que sirvieron para crear pequeñas obras de arte en vidrio.

Hace unos días, Sobrino y otros miembros de la plataforma -que propone crear un escuela taller y un Museo del Vidrio- denunciaron el hallazgo entre la basura de parte del archivo histórico de la fábrica. Ayer, José rescataba de entre los escombros varios talones con las acciones de la que cooperativa - en la que llegaron a trabajar hasta medio millar de personas- así como los expedientes de muchos de sus antiguos compañeros. Eso, a pesar de que han sido varios los "saqueos" que ha sufrido el recinto, según aseguró el líder de la Asociación Histórica Retiro Obrero, Basilio Moreno.

Por ahora, la Consejería de Cultura no ha movido ficha ante las reivindicaciones de la plataforma en defensa de La Trinidad para que se revise la catalogación y protección del edificio -algo que ya hicieron en 2008- y la intención del colectivo es denunciar ante la Fiscalía de Medio Ambiente y Patrimonio la "pasividad" de la Junta y el Consistorio ante su "deterioro".

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