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Premio a la «lucha» y la «apuesta valiente» por El Correo

La Junta reconoce el «coraje y dignidad» de la plantilla y el «apasionante proyecto empresarial» de Antonio Morera Vallejo para el decano

el 21 feb 2014 / 15:54 h.

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premio   (FOTOGALERÍA) La «lucha» de los trabajadores de El Correo de Andalucía por salvar «un trozo de la historia de esta ciudad» y la «apuesta valiente y decidida por esta cabecera como símbolo de identidad sevillana» realizada por el presidente del Grupo Morera &  Vallejo, Antonio Morera Vallejo, al adquirir el decano de la prensa sevillana merecieron ayer el reconocimiento de la Delegación del Gobierno de la Junta en Sevilla en la entrega de las Banderas de Andalucía con motivo del 28F. Unas banderas que reconocieron a 12 ciudadanos, empresarios, asociaciones e instituciones en unos díficiles momentos ante los que tanto los premiados como los responsables políticos aprovecharon para insuflar «ilusión» y apelar al espíritu que hace 36 años sacó en masa a los andaluces a la calle para demostrar una capacidad de superación que instaron a recuperar. En esa línea fue el mensaje de Antonio Morera al recoger, junto al subdirector de El Correo, Antonio Morente, el premio a un periódico que ha pasado en pocos meses de una «crítica situación empresarial que amenazaba con el cierre» a «un nuevo y apasionante proyecto empresarial». «Desde El Correo queremos demostrar que juntos se pueden conseguir grandes logros», señaló el presidente del Grupo Morera & Vallejo, que instó a los andaluces, «gente luchadora y humilde», a hacer que «Andalucía vuelva a ser lo que siempre ha sido» porque «somos un gran pueblo y ya vale de quejas, la crisis no es algo exógeno, depende de nosotros». Antonio Morera recordó los 115 años de historia del periódico creado por el Cardenal Marcelo Spínola con los «principios de un medio plural al servicio de los más necesitados con los que nosotros nos sentimos muy identificados» y alabó al equipo profesional del periódico porque «un empresario puede tener muchas ideas, incluso dinero, pero tiene que haber un equipo humano para remar». Reconoció que su grupo entró en el proyecto «por conciencia y ahora nos damos cuenta de que con buena voluntad y corazón podemos hacer que un proyecto empresarial sea un proyecto social». Parafraseando a Blas Infante, fusilado en el lugar que hoy ocupa el parque empresarial Morera & Vallejo donde se ubica el periódico, lanzó un «andaluces uníos» y un «estoy orgulloso de todos vosotros» al auditorio. El delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla, Francisco Javier Fernández, destacó que la Bandera de Andalucía para El Correo reconoce la unidad demostrada por su plantilla para «salvar una empresa que es un trozo de la historia de la ciudad». También el consejero de Justicia, Emilio de Llera, expresó su «reconocimiento a los trabajadores de El Correo, un ejemplo de coraje, resistencia y dignidad profesional. Ellos lo han mantenido, sudando la camiseta, hasta que un empresario como Antonio Morera por fin se ha hecho cargo de este medio, porque cuando un medio de comunicación cierra pierde la democracia». Junto al decano de la prensa sevillana fueron premiados la Unidad de gestión clínica de Torreblanca, la cooperativa de envases de madera Coenca de Cañada del Rosal, la Federación provincial de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Fampa), la Unidad de Policía Nacional adscrita a la comunidad autónoma en Sevilla, el Mes de Danza, la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), la cooperativa jornalera Playas de Isla Mayor, la Guardia Civil al cumplirse 25 años de la incorporación de la mujer, el Club de Waterpolo de Dos Hermanas y el programa de la Cadena Ser La Cámara de los Balones. Pero si alguien emocionó al auditorio del Centro Cajasol y lo puso en pie fue Francisco Marín Cabello, vecino del barrio de San Diego, que con 13 años vivió cómo se llevaban a su padre, militante del Partido Comunista, para fusilarlo. Un episodio que ha marcado su vida y la de su familia y por el que se ha dedicado durante años a recorrer colegios e institutos para que la memoria histórica no se pierda. «Este acto es en memoria de mi padre porque con esto le estoy dando dignidad a mi padre al que solo tuve durante 13 años. Le quitaron la vida y pasamos muchas vicisitudes pero aquí estoy, aunque sea con muletas», dijo ante un emocionado público, entre el que se encontraba el menor de sus siete hermanos, que no pudo reprimirse a hablar desde su butaca. «Yo soy el séptimo, mi madre estaba embarazada de ocho meses y desgraciadamente no conocí a mi padre, por eso cuando habla mi hermano me emociono», espetó. No fue el único que se emocionó con Francisco, que cosechó el aplauso más largo y sentido. Además de momentos emotivos, también los hubo especialmente reivindicativos, como el protagonizado por el portavoz de la PAH, Francisco Gracia, que reprochó que «si los políticos hubieran hecho bien su trabajo esta plataforma no hubiera necesitado nacer» por casos como el de las cuatro familias por las que llevan trece días acampados en el pasaje Villasís de la sede central de Caixabank. O el de la presidenta de la Fampa, Mercedes Suárez, quien criticó que la nueva ley educativa aprobada por el ministro José Ignacio Wert «nos hará retroceder 50 años, a un sistema segregador y de desigualdades» y mostró el apoyo de las asociaciones de padre y madres al recurso de inconstitucionalidad de la Junta. La directora del centro de salud de Torreblanca, Isabel Gómez;el jefe de la Unidad provincial de la Policía Nacional adscrita a la comunidad, Gabriel Fernández; y la teniente de la Guardia Civil Julia Torres destacaron la vocación de servicio al ciudadano de su trabajo. La teniente Torres también recordó a las pioneras que «abrieron camino a las que vinimos detrás», como la agente María Teresa Castilleja, que recogió el premio con ella. A la salida, varias guardias civiles de la primera promoción con mujeres se hacían fotografías orgullosas y reconocían que en estos 25 años han cambiado muchas cosas, desde la adaptación del uniforme a la normalización de su presencia en los cuarteles. Al esfuerzo colectivo apelaron los presidentes de las cooperativas Coenca, Antonio Jesús Muñoz, y La Playa, Juan Payares, quien instó a «ser los mejores y siendo los mejores saldremos adelante». Mientras que la directora del Mes de Danza, María González, y la presidenta del Club de Waterpolo de Dos Hermanas, Ana Aretxabaleta, defendieron la labor por crear tejido cultural y deportivo llevando el nombre de Sevilla por el mundo. El director regional de la Cadena Ser, Antonio Yélamo, reivindicó la creatividad y originalidad de La Cámara de los Balones y el poder del humor «fuera de tópicos, con ironía, como arma poderosa para hablar de Andalucía en el exterior».

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