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El Defensor denuncia que El Ejido vulnera la libertad religiosa

El Ayuntamiento prohibe a una comunidad evangélica celebrar misa

el 03 oct 2010 / 19:13 h.

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Miles de inmigrantes musulmanes en la mezquita ante la comisaría de El Ejido.

Es una de las localidades andaluzas con más población musulmana, por su elevada inmigración magrebí, pero no es la única confesión minoritaria que cuenta con fieles en El Ejido (Almería). Una pequeña comunidad evangélica, de unos 30 seguidores, intenta mantener viva su fe, pero el Ayuntamiento no se lo pone fácil.

Las normas subsidiarias de su planeamiento urbanístico establecen que "los usos religiosos sólo podrán ejercerse en edificios aislados" y han sido repetidamente sancionados por celebrar actos de culto primero en una vivienda privada y posteriormente en un local alquilado. Su queja ha llegado al Defensor del Pueblo andaluz, que considera que las normas urbanísticas ejidenses resultan contrarias a la Constitución al vulnerar la libertad religiosa.

La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede) ya presentó hace meses -coincidiendo con la aprobación en 2009 del nuevo PGOU municipal para adaptarse a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA)- una queja formal en forma de carta al alcalde, Juan Enciso (PAL), aunque es probable que no le llegará directamente porque desde octubre de ese año se encontraba en prisión por la Operación Poniente (quedó en libertad el pasado junio tras pagar una fianza de 300.000 euros) que investiga una presunta trama de corrupción urbanística en el consistorio. La comunidad en cuestión acudió al Defensor del Pueblo andaluz, al considerar vulnerados sus derechos.

En su queja destacan que su comunidad es muy pequeña y carece de recursos económicos para hacerse con un local aislado. La Oficina de José Chamizo solicitó un informe al consistorio sobre "las razones que justificaban la exigencia contenida en la ordenación urbanista municipal en relación a los usos religiosos", a lo que el Ayuntamiento respondió que se trata de una restricción "pensada para usos religiosos con gran afluencia de feligreses" con el fin de "ordenarlos en cuanto a su ubicación, de forma que se preste un mejor servicio a la población a la que se destinan y por otro evitar molestias por ruidos derivados de la aglomeración de personas".

En concreto, las normas de El Ejido sobre usos de interés público y social señalan que "los usos asistenciales y religiosos no se consideran compatibles en los edificios destinados a usos residenciales, por lo que sólo podrán autorizarse en edificios para estos usos exclusivos o compartidos con otros usos de servicios públicos" y concreta que "los usos religiosos sólo podrán ejercerse en edificios aislados".

En su informe al Defensor, el Ayuntamiento señala que, aunque el PGOU fue revisado en 2009, esta limitación en concreto lleva ocho años vigente sin que se hayan registrado "incidencias derivadas de su aplicación". El consistorio también defiende que tampoco hubo alegaciones al respecto durante el proceso de información pública de la actualización del PGOU.Tras estudiar la denuncia y la documentación municipal, el Defensor del Pueblo dictó una resolución en la que considera que, aunque los poderes públicos tienen potestad para limitar los lugares de culto y su práctica, esta potestad "no es ilimitada" sino que debe responder a la salvaguarda de la seguridad y la salud pública o la protección de los derechos y libertades del resto de ciudadanos.

Subraya que estos requisitos no se cumplen en este caso e insta al Ayuntamiento de El Ejido a modificar su normativa urbanística eliminando la limitación de los usos religiosos a edificios aislados por considerarla contraria a la Constitución y matizando la prohibición del culto en edificios residenciales sólo para "actos de culto de carácter periódico que conlleven la presencia habitual en un edificio de uso residencial de un número significativo de personas". Ademas, pide al consistorio que mientras las modifica, interprete las actualmente vigentes de forma compatible con la libertad religiosa.

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