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El derbi es una pequeña espina para Mel

Sólo disputó dos como futbolista (temporada 90-91) y en ambos perdió el Betis.

el 17 ene 2012 / 22:59 h.

Dos imágenes del derbi de la 90-91 en Nervión: Mel con Bengoechea y Mel tras Carvajal.
Pepe Mel comenzó a preparar ayer un derbi que dice conocer "muy bien". Eso afirma el madrileño, bético no desde chiquitito pero sí desde que eligió la oferta verdiblanca y llegó a Heliópolis procedente de Castellón en el verano de 1989. Quizá sí conozca la esencia de la rivalidad entre el Betis y el Sevilla, no hay por qué ponerlo en duda, pero desde luego no será por su propia experiencia. El de este sábado será el primer derbi del míster madrileño como entrenador y el tercero, sólo el tercero, en total. Como futbolista apenas tuvo la ocasión de disputar dos, los de la temporada 90-91. En ambos perdió, en uno marcó un gol y en el resto de su trayectoria como pelotero en La Palmera permaneció en Segunda mientras el eterno rival se quedaba en Primera.

El primero de los dos derbis del Mel futbolista, entonces con 27 años, se jugó el 30 de septiembre de 1989 y no tuvo más color que el rojo del Sevilla: 0-3 en el Benito Villamarín con goles de Zamorano (25'), Martagón (76') y de nuevo Zamorano (89') en un encuentro de flagrante superioridad visitante y marcado por el penalti que dio lugar al 0-1 (un piscinazo del chileno ante Gail), sin olvidar la expulsión de Miguel Ángel II con ese resultado aún en el marcador. El ahora entrenador del Betis venía de lograr cuatro goles en las cuatro primeras jornadas y fue titular, pero cuajó una actuación horrible, o así lo reflejan las crónicas de aquel día.

El segundo derbi de Mel se celebró el 2 de marzo de 1991. En una vuelta, el delantero sólo había anotado dos tantos más, pero aquella noche en el Sánchez-Pizjuán olvidó su sequía y marcó nada más empezar el duelo: Trifon Ivanov, aquel excéntrico central búlgaro, largó un derechazo inesperado desde 40 metros, Unzué no entendió los vaivenes de la pelota y el rechace fue remachado de cabeza por el 9 bético. No sirvió de nada, sin embargo. El Sevilla de Cantatore remontó, con doblete de exbéticos (Carvajal en el 12' y Conte en el 33') y otra diana de Polster (47'), y el postrero golazo de falta de Perdomo (79') no valió más que para dignificar una nueva derrota del colista de la categoría, que además jugó con uno menos desde el minuto 25 por expulsión de Julio. El Betis, encima, falló un penalti que lanzó Ivanov. "El encargado era yo, pero él tenía ganas de hacerlo y lo dejé", relató Mel después del encuentro.

Veintiún años después, Mel sonríe cuando ve las fotos del segundo de aquellos partidos. "Era la ropa de entonces, qué se le va a hacer", comenta resignado ante el aspecto que presentaba. "De futbolista las cosas son distintas, un jugador se preocupa más de cosas que le afectan a él. De entrenador todo es más grande porque tienes la responsabilidad de un grupo. Es una semana dura de trabajo", pronostica.

Aquella temporada, la única de su carrera como futbolista de Primera, terminó con un descenso fulminante que se vio venir desde el principio. Dos décadas más tarde, su objetivo es impedir que se repita la historia ante un Sevilla que, como aquel, "es un equipo rocoso, con mucha velocidad por fuera y con mucho gol, aunque ahora no lo parezca". "Y trabaja mucho en defensa, con Medel que es una roca... contra todo eso lucharemos con humildad y con nuestra gente, que no es poco", advierte el Mel entrenador.

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