Local

El desarme atómico reconcilia a Washington con Moscú

Obama y Medvédev lucharán juntos contra la proliferación nuclear.

el 08 abr 2010 / 20:04 h.

TAGS:

Obama y Medvédev, en el momento de la firma del tratado que sustituye al START.

Los presidentes de EEUU, Barack Obama, y de Rusia, Dmitri Medvédev, firmaron ayer en Praga el tratado Nuevo START de desarme nuclear, que afianza las relaciones entre los dos países y supone un paso adelante contra la proliferación atómica. Con más de media hora de retraso sobre el horario previsto, los dos presidentes depositaron entre sonrisas sus firmas en las distintas secciones y tomos del acuerdo, que sellaron con un apretón de manos en la ornada Sala Española del Castillo de Praga.

El acuerdo, fruto de un año de arduas negociaciones y que limita a 1.550 las cabezas nucleares por país, representa el fin de la "separación" de los últimos años en las relaciones bilaterales, aseguró el presidente estadounidense, que indicó que en el futuro habrá aún mayores recortes en el armamento de ambos países.


En ese contexto, la Casa Blanca anunció una visita de Medvédev a Washington este verano, como prueba de la distensión en las relaciones. Los dos presidentes, a todas luces, mantienen una buena química personal. Obama, que ha hecho del deshielo de las relaciones con Moscú una de sus prioridades en política exterior, parece "conectar" mejor con Medvédev, un líder con experiencia en la empresa privada e interesado en la tecnología, que con Vladímir Putin.


La firma del tratado se produce casi exactamente un año después de que Obama pronunció, también en Praga, un discurso en el que propuso un mundo futuro sin armas nucleares. El acuerdo entre los dos países que controlan el 90% de las armas nucleares que se calcula que existen en el mundo, representa un primer paso hacia esa meta y Washington considera que le dará fuerza moral para exigir a otros países que cumplan su parte en la lucha contra la proliferación. Obama encabezará la semana próxima una cumbre sobre seguridad nuclear en Washington en la que participarán 47 países.


El presidente estadounidense aspira a lograr entonces compromisos concretos para garantizar la seguridad de todos los materiales nucleares en el mundo en el plazo de cuatro años.


irán. En su rueda de prensa conjunta tras la firma, el presidente estadounidense se mostró mucho menos conciliador con el programa nuclear iraní. Obama indicó que "es mi expectativa que obtendremos sanciones firmes y duras esta primavera" en el Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán. "No toleraremos actos que puedan desatar una carrera de armamento en una región vital y amenacen la credibilidad de la comunidad internacional y nuestra seguridad colectiva", afirmó el presidente estadounidense.


Por su parte, Medvédev se mostró favorable a la imposición de sanciones "inteligentes" y que induzcan "el comportamiento apropiado" por parte de Irán. Según Andrew Kuchins, del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), "la estrategia de la Administración Obama ha sido intentar convencer a los rusos de que probablemente les conviene tener una relación mejor con Washington que con Teherán, si tienen en cuenta sus intereses". La entrada en vigor del tratado requiere la ratificación de los Legislativos de ambos países.

  • 1