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Deportes

El descuento priva al Betis de un triunfo inmerecido

el 22 mar 2012 / 21:20 h.

El Betis se aleja del descenso gracias a los errores ajenos, pero el empate de ayer supo muy amargo porque, aun sin merecerla, ya se saboreaba una victoria que valía más de media permanencia.

Cuando Rubén Castro (78’) cabeceó picado un buen centro de Pereira desde la derecha todo el Villamarín, hasta entonces un continuo murmullo de puro congojo, estalló de júbilo al verse con nueve puntos de ventaja sobre el Racing, el que marca la frontera del miedo y que perdía sin remisión en casa ante el Sevilla.

Era un gol, el de Rubén, que valía su peso en oro y que venía a compensar la hora larga de tedio y sopor ofrecida por unos jugadores atenazados por los nervios que, curiosamente, acabaron por perderlos cuando se vieron con ventaja, pues tras el 1-0 fueron incapaces de matar el partido y hubo tiempo de sobra para que descubrieran sus vergüenzas y se dejaran empatar en la última jugada de la noche, tras una pérdida absurda de Pozuelo en la medular y un doble fallo clamoroso en el despeje de Nelson y Pereira.

En el minuto 93 apareció Pandiani y se cargó el invento con un ajustado remate a la escuadra que, en honor a la verdad, vino a poner justicia en el marcador, pues no hizo más méritos el Betis que el Espanyol para llevarse los tres puntos y, aunque fue el que los tuvo más cerca, le tocará seguir sufriendo por su mala cabeza y peor fútbol, al menos hasta el domingo que visita el Villamarín el Racing en una final con todos su avíos por la permanencia.

Temor. El partido arrancó con murmullos en la grada, por la que se podía venir encima, e imprecisiones continuas de los veintidós que saltaron al terreno de juego, pues no le fueron a la zaga los españolistas a los béticos a la hora de rifar el balón.

Mel dispuso el mismo once de los últimos partidos con una única variación, la de Juanma en lugar de Salva Sevilla, que pagó los platos rotos por todo el equipo en Vallecas. La solución no aportó nada, pues ni en la derecha ni en la izquierda fue capaz el extremeño de desbordar o participar en el juego.

Pochettino sí introdujo muchos cambios, pues aparte de las bajas obligadas por lesión y sanción, refrescó el equipo con seis novedades, ya que los pericos jugaron el lunes y tuvieron 48 menos de recuperación. La primera parte fue un correcalles sin fútbol ni tensión. Amagó más el Espanyol, sobre todo por la calidad que tiene arriba Coutinho, pero Fabricio apenas pasó por situaciones de apuro, lo mismo que Casilla.

Tras el descanso salieron con mayor decisión los verdiblancos, aunque su ímpetu inicial se fue diluyendo y fueron Romaric y cia quienes pasaron a dominar la situación. Con la entrada de Pereira, eso sí, el Betis ganó en presencia arriba y fue él quien sirvió a Rubén en bandeja el gol que valía media salvación. Claro que en el 93, el propio Pereira se hizo un lío con Nelson y entre ambos también pusieron en bandeja el empate a Pandiani. Toca seguir sufriendo, es lo que hay..

- Ficha técnica:

1 - Real Betis: Fabricio; Nelson, Dorado, Paulao, Nacho; Juanma (Jonathan Pereira, m.56), Iriney, Beñat (Salva Sevilla, m.74), Jefferson Montero; Jorge Molina (Pozuelo, m.60) y Rubén Castro.

1 - RCD Espanyol: Kiko Casilla; Javi López, Raúl Rodríguez, Héctor Moreno, Didac; Albín (Cristian Gómez, m.64), Baena, Romaric; Rui Fonte (Pandiani, m.79), Coutinho; y Álvaro (Uche, m.71).

Goles: 1-0, M.79: Rubén Castro. 1-1, M.93: Pandiani

Árbitro: Ignacio Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestó al local Juanma (m.29) y a los visitantes Baena (m.42) y Héctor Moreno (m.68).

Incidencias: Partido disputado en el estadio Benito Villamarín ante 34.576 espectadores. Los jugadores del Real Betis saltaron al campo con unas camisetas de apoyo al defensa francés del FC Barcelona Éric Abidal, quien debe ser operado de hígado en las próximas semanas.

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