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El desembalse para el campo se adelanta y se garantiza agua plena

La CHG abre los grifos de los pantanos a demanda para que “la sequía” no impida las siembras.

el 02 may 2012 / 20:56 h.

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La reunión de la Comisión de Desembalse del Guadalquivir donde se aprueba cuánta agua se destina al regadío de la cuenca es tradicionalmente el acontecimiento agrario más importante de la primavera en el campo andaluz, y en no pocas ocasiones se celebra rodeado de polémica, sobre todo en tiempos de sequía y, por tanto, de escasez hidráulica. Pero este año, además de haberse retrasado su convocatoria, pasará sin pena ni gloria porque los agricultores llevan regando desde marzo y existen en los pantanos recursos más que suficientes como para afrontar esta campaña con holgura, incluso en el cultivo con mayor demanda, el arroz.

Fuentes del órgano regulador de la cuenca explicaron ayer que la citada comisión se celebrará en "la segunda o tercera semana" de mayo, aún sin fecha concreta. En otros años, marzo o abril eran los meses escogidos, aunque en ejercicios secos y con embalses mermados la reunión se adelantaba a febrero para que pudieran planificar sus cultivos los agricultores que más prisas tenían y para que los arroceros, que son los que siembran más tarde, supieran a qué atenerse.

El nuevo presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Manuel Romero, ha tenido encuentros en las últimas semanas con las asociaciones agrarias y de regantes. En ellos, les ha garantizado que en 2012, aunque con suma prudencia debido a que estamos ante un año hidrológico muy seco, las dotaciones de agua están aseguradas "para todos los cultivos", comentan desde las organizaciones del campo. Incluso para el arroz de las marismas, con cuyos portavoces quiso mantener una reunión específica.

Desde marzo, la CHG está dispensando el agua que demandan los agricultores de la cuenca dado que "la necesitan" para acometer las siembras. La campaña real de regadío, no así la oficial, ha arrancado pronto. En 2011, por el contrario, se inició con retraso puesto que las escorrentías (regueros de lluvias) permitieron demorar la apertura del grifo de unos pantanos llenos y tal ahorro fue clave para el buen estado actual de los embalses.

En concreto, y según el último parte de la CHG -elaborado el pasado martes-, los pantanos de la regulación general del río -son los que conforman el tronco principal de los recursos hídricos para la agricultura- se encuentran actualmente al 75,3% de su capacidad, un porcentaje equivalente a  4.225 hectómetros cúbicos.

El anticipo de riegos hace que, a pesar de las últimas tormentas, el nivel haya descendido desde el 76% que esos embalses arrojaban a mediados de marzo, cuando los productores comenzaron a pedir agua para los tomates, el algodón, los cítricos y el olivar.

El resto de los sistemas del río, es decir, los pantanos que no son de regulación general cuyos usos son para el consumo humano o agrarios o ambos, está al 71,2% de capacidad total, con 1.778,20 hectómetros cúbicos. La media para la cuenca, un 74,9% (6.070,1 hectómetros cúbicos).

"La cuenca cuenta con garantías para el abastecimiento a las poblaciones para tres años y para más de dos años en los regadíos. Sin embargo, desde el punto de vista meteorológico, la cuenca se encuentra en situación de sequía", señala la CHG. Desde el inicio del año hidrológico (el 1 de octubre), ha llovido el 40% de un ejercicio normal.

Seis hectómetros cúbicos diarios son los que, "por necesidad", se sueltan al día para atender cultivos "puntuales". El desembalse total en la campaña 2011 se situó en 1.200 -incluidos los 400 para las zonas arroceras-. Ésta es la dotación habitual sin restricciones, aunque al final depende de la climatología.

Cabe recordar, además, que la gestión hidráulica de la cuenca ha retornado este año al Estado tras el fallo del Tribunal Constitucional que obligaba a la devolución de las competencias sobre el gran río transferidas en 2009 a la Junta de Andalucía.

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