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Economía

El descenso del paro andaluz: campo y otra vuelta al ladrillo

Noviembre. Dos de cada tres desempleados menos en España procedieron de Andalucía, donde el paro se redujo el doble que en el mismo mes de 2013, aunque el empleo que se crea está abonado a la temporalidad. En la provincia de Sevilla también desciende la negra lista laboral, en este caso gracias a los servicios.

el 02 dic 2014 / 09:03 h.

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paro-horizontal Noviembre suele ser un mal mes para el empleo en España aunque no tanto para Andalucía, donde arranca la campaña de recogida de la aceituna, que ejerce un gran poder de arrastre sobre el mercado laboral regional. Pero en una campaña de aceite de oliva, la actual, que arrojará la mitad de la cosecha de aceite de oliva que la precedente, ¿cómo explicar que el paro andaluz baje casi el doble que en noviembre de 2013? De entrada, datos. El número de personas sin trabajo registradas en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) se redujo en 9.571 el mes pasado con respecto a octubre, el 0,92 por ciento, hasta 1.034.584. No hay manera de dejar atrás la barrera del millón que se había marcado como objetivo la Administración autonómica, así que habrá que esperar a diciembre: las Navidades y sus servicios y las almazaras a pleno rendimiento. Sin embargo, esa cuantía representa el 65,25 por ciento (dos de cada tres) de la caída nacional, que fue de 14.688 desempleados, equivalente al 0,32 por ciento, hasta 4.512.116. Eso sí, cabe destacar este descenso estatal porque no suele ser habitual para noviembre, y el hecho también de que rompe un trimestre de incrementos. En el último año, 29.530 andaluces han abandonado la negra lista laboral, un 2,78 por ciento, y 296.792 en el conjunto de España, el 6,17 por ciento. Y aquí llega otra comparación que nos saca de las euforias: Andalucía sólo supone el 9,94 por ciento (ni 10 de cada 100 ni 1 de cada 10) del retroceso del paro estatal. En estos momentos, la comunidad aporta el 22,92 por ciento del desempleo del Estado. Al analizar el descenso del paro en Andalucía según actividades económicas, una primera conclusión aflora: volvemos a los sectores tradicionales. De los 9.571 desempleados menos, 5.070 correspondieron a la agricultura y 3.481 a la construcción, mientras que 949 fueron de la industria y 289 procedieron de los servicios. Como positivo, todos los sectores redujeron sus desempleados, sí, pero el grueso se concentró en el campo y en el ladrillo (8.551, el 89,34 por ciento del total). Mientras, en el colectivo sin empleo anterior, subida de 218 en la cifra de las personas registradas en el SAE. Un poco de historia. En noviembre de 2013 se contabilizaron 4.897 desempleados menos, de los que la agricultura aportó 1.950. Entonces, se vaticinaba un cosechón de aceite de oliva, y ahora un derrumbe. A pesar de ello, 5.070 fueron los jornaleros que abandonaron el listado del SAE el mes pasado. La explicación habría que buscarla en el adelanto de la recogida de la aceituna: a falta de volumen, una apuesta por la calidad. Hace un año, 4.882 albañiles salieron del paro, y ahora son 3.481: son los efectos de los distintos planes rescate de la construcción concebidos por las administraciones públicas -en especial para reformas- y, sobre todo, de los contratos eventuales que se realizan en los ayuntamientos cuando se aproxima cada fin de año. Vayamos a Sevilla. En la provincia, un 0,31 por ciento menos de desempleados en noviembre, porcentaje equivalente a 762 personas, hasta las 247.198. Y en el último año, reducción de 6.890 inscritos, el 2,71 por ciento. Pero aquí hay una sustancial diferencia respecto al resto de Andalucía: todos los sectores redujeron parados (-780 en servicios, -435 en construcción y 34 en industria) a excepción de la agricultura, con 516 personas más sin poder trabajar. En el colectivo sin empleo anterior, recorte de 29. El segundo apartado de este análisis del mercado laboral nos lleva a las contrataciones. En noviembre pasado se firmaron 375.638 contratos en Andalucía, siendo del 5,11 por ciento la caída mensual –en la comparación interanual, aumento del 13,75–. Que haya menos parados y, sin embargo, que descienda el número de relaciones laborales nos indica que buena parte se rubricó a finales de mes, coincidiendo con la actividad en los tajos olivareros. De ellos, sólo 12.598 fueron indefinidos, el -13 por ciento mensual y +21,71 por ciento sobre noviembre del año pasado. En el caso de la provincia de Sevilla, 83.758 contratos se rubricaron a lo largo de noviembre, un 17,62 por ciento de recorte con respecto a octubre y un 8,21 por ciento de incremeto sobre el mismo mes de 2013. De esa cuantía, apenas 3.083 fueron con carácter indefinido (-8,41 por ciento mensual y +29,76 por ciento interanual). Y tercera y última parada, las afiliaciones a la Seguridad Social: 2.721.914 se contabilizaron en noviembre en la comunidad (media mensual), con un incremento del 1,21 por ciento sobre el mes anterior y un 2,71 por ciento más que en idéntico periodo de 2013. Para la provincia de Sevilla, alza mensual del 0,46 por ciento, hasta 657.452 trabajadores ocupados, y del 2,71 por ciento interanual. Menos parados y más afiliaciones, buena señal. Pero otra cosa es cómo son los contratos: la inmensa mayoría son temporales y vinculados a la estacionalidad de la agricultura y de los servicios y al ladrillo de quita y pon.

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