miércoles, 12 diciembre 2018
05:43
, última actualización
Economía

El dragado del Guadalquivir entra en campaña (electoral)

La patronal CES y el Ayuntamiento refuerzan su ‘artillería’ para pedir una decisión ya para un proyecto inmerso ahora en dos procesos electorales y con junio como plazo para los fondos.

el 26 ene 2015 / 23:19 h.

TAGS:

Zoido,-inaugurando-una-(597 Ni siquiera Nao, el robot humanoide diseñado por la compañía sevillana Macco Robotics, quien hizo las delicias de los allí presentes, pudo restar ayer protagonismo al debate sobre el dragado del último tramo del río Guadalquivir. Con sendas  campañas electorales en ciernes –primero las andaluzas de marzo, después las municipales de mayo–, el Ayuntamiento hispalense y la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) sacaron una unificada artillería para clamar por una decisión ya, sin más demora, y que no se vea así enturbiada por las próximas citas con las urnas. Porque entre los empresarios existe el temor a que la Consejería de Medio Ambiente demore sine die el sí o el no para el proyecto de protección de las márgenes del río, condición sine qua non para acometer un dragado que aspira a sufragarse en su mayor parte con fondos europeos, y con junio –o al menos en principio– como la fecha límite para acogerse al paraguas comunitario. Más tarde sobre tal protección técnica –evitar la erosión de las orillas por el mayor oleaje y su afección al parque– tendrán que pronunciarse los reacios técnicos de Doñana, y por último, sobre el proyecto en su conjunto, el Ministerio del ramo, que ya emitió en 2003 una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva. Consciente de que el escenario se complica puesto que cualquier opción trae sus secuelas políticas, el presidente de la CES, Miguel Rus, durante el Encuentro de la Comunidad de Inversores en Sevilla, celebrado ayer en la Fundación Cajasol, fue tan contundente que hasta vinculó el crecimiento económico de la provincia con el dragado del río, cuyo objetivo principal es permitir la entrada al Puerto de buques de mayor calado que los que pueden hacerlo en la actualidad. «Si no entran, ni Puerto, ni Zona Franca ni crecimiento económico. Son muchos los sectores de actividad que dependen de esa obra. Cada día que pasa puede volverse contra todos. Y Sevilla, de veras, se la está jugando», sentenció el patrón. Y es que hacer más profundo el canal en el tramo final del Guadalquivir es necesario para que realmente la Zona Franca, ubicada en terrenos portuarios, se convierta en una gran área empresarial, logística y comercial. «Debemos integrar sensibilidades, coordinar actuaciones y desterrar enfrentamientos políticos como medio de sacar rendimiento a proyectos ya consolidados y que sirvan de tendencia a los que buscamos y promovemos (…) Tenemos que allanar el camino a la inversión y transmitir confianza a quienes tienen el arrojo de confiar y crear una empresa». Quede constancia, además, de que el dragado es «mínimo», señaló  Miguel Rus, y el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido, se apuntó esto de pequeño para sostener que esta obra «no es más» que bajar el cauce del río hasta la cota necesaria para que puedan navegar grandes barcos (mercancías y cruceros). El primer edil, que tiene depositado en la Zona Franca su proyecto económico estrella de legislatura, consideró que «no son momentos ni para las tibiezas ni para los indecisos», sino para tomar decisiones, y acogerse así a los fondos públicos para su ejecución. «Seguimos pendientes de no se sabe qué».

  • 1