Economía

El dueño de Contsa ingresa en prisión acusado de estafa

Ni por asomo se lo esperaba. José Salas Burzón, presidente de Contsa, fue enviado ayer a prisión sin fianza por una juez de sevilla que le imputa cuatro presuntos delitos, entre ellos los de estafa y falsedad contable. 1.600 ahorradores sevillanos están pendientes de él. Foto: Paco Cazalla.

el 15 sep 2009 / 16:12 h.

Ni por asomo se lo esperaba. José Salas Burzón, presidente de Contsa, fue enviado ayer a prisión sin fianza por una juez de sevilla que le imputa cuatro presuntos delitos, entre ellos los de estafa y falsedad contable. 1.600 ahorradores sevillanos están pendientes de él.

El Juzgado de Instrucción número 17 de Sevilla dictó ayer prisión incondicional y sin fianza para José Salas Burzón, presidente del grupo inmobiliario y de inversión Contsa, por cuatro presuntos delitos societarios en la administración de su empresa, que presenta un "agujero" [desfase entre el valor de los activos y de los pasivos de la sociedad] por un importe de 87 millones de euros.

A Salas, que ayer mismo ingresó en prisión incodicional tras declarar, por tercera vez desde que en febrero pasado presentara una solicitud de concurso voluntario de acreedores -antigua figura de la suspensión de pagos-, se le imputan presuntos delitos de estafa piramidal, falsedad contable, administración desleal e insolvencia punible.

Fuentes judiciales explicaron que la decisión de la juez de Instrucción 17 de Sevilla se produjo al haber aparecido nuevos datos que indican que Salas pudo desviar activos por valor de varios millones de euros a su esposa, dos hijos menores de edad o a empresas de su propiedad en los tres meses posteriores a noviembre de 2007, cuando tuvo conocimiento de los primeros problemas de liquidez de Contsa.

Con dichos movimientos, Salas "agravó la situación de su empresa", que según el informe presentado en julio por los administradores judiciales -designados tras la suspensión de pagos- tiene un "agujero" de 86,8 millones, pues presenta un activo de 28,4 millones y un pasivo de 115,2 millones de euros.

El empresario, en cambio, dijo ayer a la juez que él había sido "el primer sorprendido" por el balance de los administradores concursales, ya que la contabilidad la llevaba su hermano, que se suicidó en febrero, precisamente coincidiendo con la suspensión de pagos.

Las fuentes agregaron a Efe que la declaración de ayer dejó al descubierto que José Salas Burzón ejecutó ventas de activos por 6 millones de euros en vísperas del concurso de acreedores, cantidad que ni declaró a Hacienda ni a los administradores concursales y que distribuyó "a su antojo" entre los acreedores de Consta o sus propias empresas.

Uno de dichos movimientos fue desvelado por la Unidad de Prevención de Blanqueo de Capitales de la Policía y consistió en dos pagos realizados a Salas por el empresario sevillano Luis Castel, del que se habló como posible comprador del Real Betis, uno por importe de 3 millones de euros para comprar el crédito hipotecario de un hotel en El Rocío (Huelva) y otro de 400.000 euros por dos áticos en el barrio sevillano de Los Remedios.

Dichos ingresos, que recibió en diciembre de 2007, fueron destinados por Salas a pagar a tres de sus acreedores, según dijo ayer a la juez, aunque lo negó en su segunda declaración judicial, añadieron las fuentes.

Entre las presuntas irregularidades que Salas atribuyó a su hermano figura el hecho de que la sociedad de Contsa que gestionaba sus inversiones en Miami era propiedad en un 70% de una administrativa de su compañía.

Custodiado. La esposa de Salas estaba ayer citada como imputada como cooperadora necesaria en el presunto delito, pero su declaración quedó aplazada, pues el trámite para el encarcelamiento del empresario sevillano no concluyó hasta la tarde.

Salas salió hacia la cárcel bajo custodia de la Guardia Civil y la Policía Nacional, que lo sacaron por una puerta lateral del juzgado para eludir a la prensa. El encarcelamiento sorprendió incluso a sus abogado. De hecho, José Salas había citado el próximo jueves en un hotel a los acreedores para negociar el cobro de sus deudas.

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