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El ébola contado en 30 minutos

Las sesiones formativas para el personal sanitario no satisfacen al sector y la Junta promete mejoras, anuncia un simulacro y habilita salas de aislamiento especial en centros de referencia como el Rocío

el 10 oct 2014 / 11:40 h.

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hospital-ebola8.15 horas de la mañana. Salón de Actos del Virgen del Rocío, hospital designado de referencia en Sevilla para tratar posibles casos sospechosos o confirmados de ébola y complejo en el que trabajan unos 8.000 profesionales. El protocolo del SAS exige que «todo el personal sanitario y no sanitario del Servicio Andaluz de Salud que desarrolle su actividad laboral en algún centro asistencial» reciba información y formación «acerca de los mecanismos de transmisión y de las medidas de prevención de la infección, así como de las técnicas de higiene de manos, uso correcto de equipos de protección personal (orden de colocación y retirada)». No cabe un alfiler, hasta el punto de que en la puerta del Salón de Actos un cartel avisa de que se ha organizado una segunda sesión paralela a las 8.30 en el aula 4 del edificio de Gobierno (allí ni siquiera es posible entrar porque mantienen la puerta cerrada tras completar el aforo). No es el primer día que se dan estos cursos. En el Virgen del Rocío se vienen realizando al menos desde el 25 de septiembre (también se están desarrollando en el resto de hospitales y en los centros de salud) y según el calendario al que ha accedido este periódico estaba prevista una sesión diaria hasta mañana, si bien ante las preguntas del personal que se ha quedado fuera de si es el último, la respuesta es que «habrá más». El protocolo del SAS fija que la realización del curso tiene «carácter obligatorio y deberá llevarse a cabo en su totalidad antes del 30 de octubre» si bien señala que los colectivos prioritarios (personal de medicina interna, infecciosos, pediatría, urgencias, laboratorio, mantenimiento, Atención Primaria, celadores, limpieza y efectivos de emergencias sanitarias) «se formarán antes del 30 de septiembre» y en el caso de los hospitales de referencia “antes del 15 de septiembre». Con el Salón de Actos abarrotado e incluso gente escuchando la sesión desde la puerta, la profesional encargada de impartir la sesión (según el protocolo en hospitales corresponde a los especialistas técnicos y sanitarios de las unidades de Prevención de Riesgos Laborales y Servicios de Medicina Preventiva y en Atención Primaria a los directores de los centros de salud o de las unidades de gestión clínica) comienza su exposición. Sin demostración en vivo. Ayudada de un power point, explica qué es la enfermedad, cómo se contagia y con unas diapositivas llega al punto que más parece interesar a los asistentes: cómo se pone y quita el equipo de protección individual. Va paso a paso, señalando los dibujos de la pantalla. No dispone de un equipo de muestra para hacer una demostración en vivo por lo que se vale de gestos para simular el movimiento para quitarse los guantes. Hace hincapié en cuestiones como la necesidad de lavarse las manos con antiséptico a cada paso o que las gafas protectoras que incluye el equipo cuando se practican pruebas o tratamientos con aerosoles (que puedan provocar salpicaduras de fluidos) hay que quitárselas tirando hacia arriba de la goma que las sujeta por detrás y nunca tocando la parte delantera que se puede haber contaminado. Continúa explicando dónde hay que tirar cada uno de los materiales y residuos que han estado en contacto con el paciente o utilizados por el personal que lo ha atendido y termina indicando qué personas pueden estar en riesgo y en qué casos se puede sospechar de la presencia del virus. Se proyecta un vídeo en el que a cámara muy lenta se repiten cada uno de los pasos para ponerse y quitarse el equipo de protección. Fin de la sesión. Son las 8.45 de la mañana (en el calendario de las sesiones pasado al personal el horario fijado es de 8.15 a 9.15 y el protocolo indica que «la estimación del tiempo de esta actividad formativa está entre 1 y 2 horas según el colectivo»). «Sí que es complicado quitarse toda esa parafernalia», «es que se supone que hay otra persona contigo controlando, no te la quitas sola» «yo al final no me he enterado cómo se quita el primer guante», «perdona, ¿has rellenado ya la hoja esta? ¿que es el FFP2 que preguntan aquí si debe llevar o no válvula de expiración? Yo es que soy médico de salud mental». Son algunos de los comentarios al salir, entre quejas por las dificultades para seguir la sesión con tanta gente y grupitos que debaten sobre la respuesta correcta del formulario a rellenar con las preguntas que teóricamente acreditan que se ha recibido la formación adecuada y que, pese a las dudas en el tintero, los asistentes rellenan y firman aunque solo hayan podido escuchar desde la puerta. Críticas. Sesiones como ésta se desarrollan en el resto de hospitales y centros de salud mientras a las 10.30 horas CCOO ha convocado, en solitario y solo a nivel provincial, concentraciones en los hospitales de la provincia en protesta por lo que consideran una insuficiente formación e información del personal sanitario. No es el único sindicato que públicamente ha cuestionado el proceder del SAS en este sentido. También UGT y el sindicato de Enfermería Satse han demandado una formación más práctica y mejor información a los profesionales pero, de momento, sin acciones de protesta como la de CCOO. A la hora convocada, a las puertas del edificio de Gobierno del Virgen del Rocío apenas acuden una veintena de trabajadores y delegados sindicales pero impactan algunos testimonios como el de Isabel Fernández, auxiliar de Enfermería de Infecciosos, precisamente la planta donde se ha habilitado la Unidad de Aislamiento Especial en la que sería ingresado un paciente sospechoso o con diagnóstico confirmado de ébola y en la que ayer mismo fue la encargada de dejar preparada una de las dos habitaciones que tiene de la que «sacaron a toda prisa a un paciente con tuberculosis». «Yo a día de hoy no estoy formada ni informada para atender un caso de ébola, el mono ese yo no me lo puedo quitar sola, necesito ayuda, es muy difícil quitárselo sin que te roces» asegura, al tiempo que resalta sorprendida que «el protocolo de aquí te dice que te lo tienes que quitar dentro de la habitación donde está el paciente en vez de en la esclusa de fuera, claro sin rozar nada». Hay que recordar que la evidencia científica hasta ahora indica que el ébola no se transmite por aire sino por contacto directo con fluidos del enfermo. La Unidad de Aislamiento Especial –de la que la Consejería de Salud facilitó ayer fotos a este periódico tras pedir el día anterior si era posible visitarla– es una sala con presión negativa, es decir, «que el aire de dentro no sale» con una puerta neumática que se abre con pulsador. Pero el delegado de Prevención de Riesgos Laborales de CCOO en el Virgen del Rocío que la ha visitado, Eugenio López, denuncia que «no es un compartimento estanco, el techo se comunica con el resto de habitaciones, además el aparato de aire acondicionado de esa unidad se encuentra en el mismo habitáculo que el aire del resto de habitaciones» y critica que la única vía de acceso es recorrer un pasillo del ala de infecciosos a cuyos lados hay habitaciones con pacientes. «Hemos preguntado si se evacuarían ante un caso y nos han dicho que todavía no lo saben», asegura. Tanto López como el secretario provincial de Sanidad de CCOO, Enrique Amieva, confían en que ésta y otras dudas sean resueltas en la reunión a la que la dirección del centro ha convocado al comité de salud laboral el martes, que se produce tras la petición del sindicato (en Macarena y en Valme se reunieron ayer, también tras la petición sindical). Es su principal queja, que tienen que recopilar por su cuenta información sobre la unidad de aislamiento o los equipos de protección existentes en los almacenes y distintos servicios (los más básicos deben estar en todos y los usados para tratar a pacientes ya confirmados en Urgencias e Infecciososos) en vez de haberles reunido desde el principio para facilitarles la información –este periódico también reclamó sin éxito a Salud los datos sobre equipos disponibles en la provincia–. «Ellos dicen que con las medidas de protección que hay y la formación que están dando es seguro pero nosotros entendemos que no por lo que estamos viendo, pero estamos a expensas de que se nos dé toda la información para tener más conocimiento de causa», alega Amieva. La consejera de Salud, María José Sánchez Rubio, incidió ayer en que se reforzará la información, formación y transparencia y mejorará los protocolos. En concreto habrá nuevos cursos con prácticas para personal de Urgencias (en Atención Primaria y Especializada) e Infecciososo, «se están preparando vídeos informativos para difundiros entre profesionales y se revisarán los equipos adquiridos para la protección por si es necesario completarlos o ampliarlos», además de estar previsto realizar un simulacro.

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