lunes, 10 diciembre 2018
21:46
, última actualización

El ébola frena la vuelta a Sierra Leona de ex niñas soldado becadas

La ONG Todos son inocentes que desarrolla el proyecto en Almería pide a la Agencia Andaluza de Cooperación una prórroga ante el riesgo sanitario

el 16 ene 2015 / 11:48 h.

Miguel Serrano, con Hawwa y Mariama en Sierra Leona para recogerlas antes de iniciar su beca. / Todos son inocentes Miguel Serrano, con Hawwa y Mariama en Sierra Leona para recogerlas antes de iniciar su beca. / Todos son inocentes Hawwa y Mariama han hecho lo más difícil:salir del terror, la tortura y la violación de derechos humanos que las convirtió, con apenas 9 años, en niñas soldado del Frente Revolucionario Unido de Sierra Leona y formarse como administrativas a través de un programa de becas en Almería para regresar a ayudar a su país. El pasado julio terminó su programa de formación, en el que durante cuatro años se han reconstruido personal y socialmente y han adquirido una formación. Tocaba regresar a su país para aplicar lo aprendido y ayudar a la reconstrucción de un territorio asolado por las guerras civiles, pero volverían a uno de los territorios que más está sufriendo actualmente la epidemia de ébola con miles de muertos. Por ello, la ONGque coordina este programa, Todos son inocentes, ha pedido una prórroga de su beca a la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para que puedan quedarse un año más. «No las hemos recuperado y formado para dejarlas que mueran», explica el presidente de Todos son inocentes, Miguel Serrano. El programa de becas de ex niños soldado que desarrolla esta ONG, con fondos de la Agencia Andaluza de Cooperación y la colaboración de la Universidad de Almería donde desarrollan sus estudios de idiomas y otros, se puso en marcha en 2006. En este tiempo han pasado por él seis ex niños soldados, ya que el tiempo de estancia es de cuatro años. El objetivo es, en palabras de Serrano, «demostrar que los niños soldado son recuperables, que no son juguetes rotos». Y la finalidad es ofrecerles una vida lejos del terror y que además utilicen la formación recibida para ayudar a su país. «Los técnicos administrativos son muy demandados porque falta gente preparada para tramitar expedientes de proyectos y ayudas», relata Serrano. Todos son inocentes también actúa sobre el terreno y cuenta en Sierra Leona con una escuela para mujeres adultas de las que el 40 por ciento son ex niñas soldado. Hasta allí se desplazó el propio Serrano el pasado verano para ver sobre el terreno la situación respecto a la pandemia de ébola y su decisión fue firme:La ONG no consentiría el retorno de Hawa y Mariama hasta que desaparezca el riesgo atendiendo a criterios de «emergencia humanitaria sobrevenida e imprevisible». Sus padres y hermanos, de momento, no han sufrido el virus pero proceden de una zona que «está prácticamente militarizada para tratar de frenar la expansión». Serrano sí reconoce que anímicamente están «hundidas». «Su país estaba sacando la cabeza y esto ha sido un mazazo. Si se supera la crisis del ébola el sistema sanitario quedará destrozado, los médicos de emergencias que están ahora se irán y la malaria y otras enfermedades que se habían conseguido controlar volverán», dice.

  • 1