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El Écija sigue muy vivo

Mientras el director deportivo del Écija, José María García, sigue buscando sustituto a Pedro Buenaventura, José Antonio Gordillo, el técnico interino que ha tomado las riendas del once astigitano, continúa engrosando sus excelentes cifras desde que tomó el control del vestuario...

el 15 sep 2009 / 22:19 h.

Mientras el director deportivo del Écija, José María García, sigue buscando sustituto a Pedro Buenaventura, José Antonio Gordillo, el técnico interino que ha tomado las riendas del once astigitano, continúa engrosando sus excelentes cifras desde que tomó el control del vestuario. Dos de dos es el bagaje que presenta el accidental técnico de un equipo que ayer se reivindicó con un merecido triunfo en el Pedro Escartín gracias a un solitario tanto de Requena. El interior diestro cordobés mandó a la red una jugada de estrategia que nació de las botas de Jesús Rubio.

En la primera mitad, el Écija se atrincheró atrás y decidió salir a la contra. Los astigitanos no se sentían cómodos sobre el césped, embarrado y muy pesado, y nunca dieron sensación de poder hacer daño arriba. 21 minutos tardó en hacerse notar el conjunto de San Pablo. Angulo recogió un rechace en el pico izquierdo del área y pegó dos recortes a los rivales, que sólo pudieron adivinar la trayectoria del esférico. El balón, sin embargo, salió algo desviado.

Al filo de la media hora lo intentó el Guadalajara. Los de Rafael Carrillo, Falete, estuvieron muy cerca del 1-0, aunque Rubén Cuesta y Jorge García no acertaron con sendos disparos al borde del área. Justo antes del descanso, el Écija pudo encajar el 1-0 en una doble ocasión de Jorge García, algo lento, y Lambarri, que se encontraron con un Arturo fenomenal. El guardameta astigitano se encargó de anular las esperanzas locales con una actuación de mérito.

Premio. En la segunda mitad, el Écija salió algo más enchufado que su rival y contó con las primeras ocasiones de peligro. Se iba hacia al ataque con cierto desenfreno el plantel azulino cuando el colegiado señaló una falta al borde del área, una decisión a la postre decisiva. Jesús Rubio botó el balón y Núñez, atento y forzado, despejó de puños. El esférico quedó a los pies del cordobés Requena, que empalmó un derechazo que se coló como un obús en la meta alcarreña.

Tras el gol, el Guadalajara se vino arriba y buscó con insistencia el 1-1, aunque la seguridad defensiva del Écija resultó determinante. Hasta pudo machacar a la contra Angulo, sin fortuna ni calma para definir.

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