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El edificio de Auto Ibérica en Sierpes reabre tras seis años de clausura

Tras seis años cerrado a cal y canto, el número 72 de Sierpes vuelve a abrir a final de año restaurado y con nuevos inquilinos. De los recambios de la Auto Ibérica pasará a ser la sede de los productos de belleza de Sephora. Se ha recuperado la fachada, la primera modernista de la ciudad, y el patio original de la casa.

el 15 sep 2009 / 16:39 h.

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Tras seis años cerrado a cal y canto, el número 72 de Sierpes vuelve a abrir a final de año restaurado y con nuevos inquilinos. De los recambios de la Auto Ibérica pasará a ser la sede de los productos de belleza de Sephora. Se ha recuperado la fachada, la primera modernista de la ciudad, y el patio original de la casa.

De la Auto Ibérica de la calle Sierpes, antiguamente el número 86, se ha escrito mucho por la larga historia de la casa y porque, a pesar de su valor arquitectónico, no está catalogada. Nadie se explica por qué. Lo cierto es que en los últimos años ha estado tan olvidada que casi rozaba el derrumbe. A final de año, según el arquitecto del proyecto de restauración, Adolfo Pérez, abrirá totalmente remozada y recuperando todo su valor.

La obra comenzó el pasado mes de febrero y está previsto que acabe en diciembre. En primer lugar, se ha restaurado la fachada de Sierpes, la primera de corte modernista que se construyó en Sevilla. De hecho, esta casa del siglo pasado cuenta con una cara vista acristalada nada común para su época.

El edificio fue reformado en 1927 por Antonio y Aurelio Gómez Millán, para convertirlo en tienda de repuestos de automóviles. La fachada (con más de ocho metros de ancha) es tan novedosa y funcional para su época que la historiadora María del Valle Gómez de Terreros la califica como una de las primeras obras del país que se proyecta siguiendo la tendencia de la arquitectura moderna, ya que el alzado fue ejecutado en 1926, antes que la Casa Duclós (declarada BIC) de José Luis Sert.

Incluso su antiguo rótulo era del más genuino estilo art decó. En 2003, la fundación Fidas y el Colegio de Arquitectos de Sevilla, con motivo de la Semana de la Arquitectura, publicó un trabajo sobre el racionalismo de Antonio Gómez Millán e incluye este edificio como una de las 260 edificaciones racionalistas sevillanas. Los expertos la consideran la primera de la ciudad.

Además, la casa brilló por otros valores, como el patio de arcos sobre columnas. Eso sí, la reforma realizada en el siglo XIX para que cupieran los automóviles se llevó por delante las columnas y los arcos del ala izquierda. Ahora se han recuperado y el patio vuelve a lucir como lo hizo antes de la reforma de Gómez Millán.

Eso sí, ya nada queda de su escalera ni de la estancia que, según algunos, redecoró Aníbal González, con chimenea, yeserías y bellos azulejos. Tampoco hay huellas ya del humanista Miguel Romero Martínez Martínez, que vivió allí hasta su muerte, de 1944 a 1957.

La familia Sánchez-Cid (la del escultor que modeló el Martínez Montañés de la plaza de El Salvador) dejó la casa a final de 2002 y, desde entonces, se vio tomada por los andamios. La Gerencia de Urbanismo tuvo que apuntalar el patio y negó hasta en dos ocasiones la declaración de ruina que pedían sus dueños para poder dar paso a la piqueta.

En 1988, el Colegio Oficial de Arquitectos de Andalucía Occidental remitió al gerente de Urbanismo la solicitud de inclusión de Sierpes 86, Auto Ibérica (hoy 72) en el catálogo de edificios protegidos. Sí lo está, por su ubicación, bajo las normas que rigen el sector 8, Encarnación-Magdalena, del Conjunto Histórico. En diciembre de ese año, 1988, el entonces arrendatario empezó su particular cruzada y solicitó lo mismo tanto a la Gerencia de Urbanismo como a la Dirección General de Conservación del Patrimonio de la Consejería de Cultura. No dio ningún fruto.

Finalmente, el número 72 de Sierpes estrenará inquilino a final de año, recuperando la actividad comercial y los aires modernos. Muestra de ello es su doble altura, su ascensor visto y su pequeña fachada a la calle General Polavieja, que sitúa el edificio en el siglo XXI, ya que el arquitecto ha optado por un estilo totalmente vanguardista.

También destaca la nueva montera acristalada del patio interior, alejada de cualquier recuerdo del pasado. Además, la empresa ha tenido que instalar un transformador propio en la parte de atrás de la casa para asegurar todo el suministro eléctrico que requiere la tienda, que contará con tres plantas: la baja con unos 220 metros cuadrados y las superiores con alrededor de 180. Sólo la instalación de este transformador ha supuesto una inversión de 108.400 euros.

Sephora, del grupo Louis Vuitton desde 1997, pretende convertir esta tienda de Sierpes en la más representativa de España y un prototipo para sus nuevas aperturas.

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