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El 'error' de Obama

El discurso de Obama en El Cairo, que restablece el diálogo USA-Mundo musulmán, nos ha sorprendido a los españoles: "El Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición". Esta referencia...

el 16 sep 2009 / 04:01 h.

El discurso de Obama en El Cairo, que restablece el diálogo USA-Mundo musulmán, nos ha sorprendido a los españoles: "El Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición". Esta referencia nos ha parecido contradictoria: por un lado nos ha puesto como ejemplo de convivencia y por otro de inquisición. Nuestro amor propio se ha alegrado mucho por contar a nivel mundial (al-Andalus, Andalucía y Córdoba), pero nuestros complejos nos han hecho creer que no hay más inquisición que la española.

Desde la COPE Jiménez Losantos ha tachado a Obama de "analfabeto funcional" por su anacronismo: mezclar dos fenómenos que se dan con una distancia temporal de medio milenio. Antonio Burgos, en ABC dice: "Que Santa Lucía le conserve la vista a Morenito de Chicago". La Razón da un "suspenso en Historia" a Obama. Arístegui habla de un "notable desliz". Obama no ha pasado los exámenes de junio, según ellos.

¿Es que nadie sabe que la inquisición fue, antes que española, una institución musulmana? Y luego papal; luego española, luego contra-reformista; pero también reformista: acuérdense de Servet o de las brujas de Salem. Obama no ha hablado de la inquisición española, ha hablado de la inquisición que se dio en Bagdad a la misma altura temporal del califato de Córdoba. Obama contrapone la Córdoba de la tolerancia con la Bagdad de la inquisición en un discurso para musulmanes, no para españoles.

Que la Inquisición (mihna) fue una institución árabe, se puede ver en la bibliografía más elemental de la Historia del Islam (especialmente, Muhammad Qasim Zaman. Religion and Politics under the Early 'Abbasids. Leiden: Brill 1997). Así ibn Mansur al-Mahdi (que gobernó del 775 al 785) hizo florecer Bagdad durante su reinado, pero persiguió a los maniqueos de forma inquisitorial (Mahmood Ibrahim: "Religious inquisition as social policy: the persecution of the 'Zanadiqa' in the early Abbasid Caliphate", ASQ, 1994). La inquisición fue muy activa con al-Mamún y la escuela teológica mutazilí, una especie de escolástica racionalista. Este Califa instituyó oficialmente la mihna. Se les llamaba a los cadies y profesores y se les preguntaba si creían que el Corán era creado o increado. Los cadies que pasaban la prueba se la hacían pasar a otros. Los que afirmaban la eternidad del Corán, eran cesados de sus puestos, azotados, encarcelados e incluso muertos. Acabó la inquisición en el 861 con al-Mutawakkil. Incluso Ibn Hanbal (780-855), el fundador de la escuela legal hanbalita, sufrió la tortura por mantener sus puntos de vista, que aun hoy están vigentes (Walter M. Patton, Ahmed ibn Hanbal and the Mihna. Londres,1897).

Con eso no quiero decir que la inquisición sea un invento musulmán. Podemos remontarnos a la época de Constantino. El cristianismo pasó entonces de perseguido a perseguidor. Tertuliano había dicho (Ad Capulam, c. ii) cuando el cristianismo era perseguido: "Es humano y legítimo dar el culto que a cada cual le parezca mejor, y a nadie le molesta ni aprovecha a nadie la religión de otro. No está en la naturaleza de la religión que se imponga por la fuerza". Pero a partir de Constantino se cambia de actitud. Arrio es desterrado. Theodosio II (Novellae, tit. III, A.D. 438 ) amenaza con penas de muerte a los herejes. El propio Agustín de Hipona (Epistola C, n. 1) dice: "queremos que sean corregidos los herejes, no matados; pero tampoco queremos que se descuide la disciplina, ni que se les dejen de aplicar los suplicios que merecen". Inquisición hubo siempre; no olvidemos el caso de Sócrates, que fue obligado a suicidarse, por enseñar una religión diferente a la de su ciudad. ¡Y su ciudad era Atenas!

La Inquisición occidental fue creada por una bula del Papa Lucio III en 1184 para combatir a los albigenses. En la península Ibérica se estableció a mediados del siglo XIII, aunque sólo en el ámbito de la Corona de Aragón. En 1478, bajo los Reyes Católicos, se extendió a la Corona de Castilla, por bula del Papa Sixto IV. Son conocidas las limpiezas de sangre y las persecuciones de judíos y moriscos. Los conflictos entre protestantes y católicos sabemos que dieron pie incluso a guerras: la noche de San Bartolomé de 1572, la Guerra de los Treinta Años, la Guerra Civil inglesa. La tolerancia surge entonces (y sólo entonces) como un clamor: Locke y Voltaire, la Declaración de Independencia USA, la Revolución Francesa, las Cortes de Cádiz aboliendo la Inquisición, son pasos sucesivos hacia la Declaración de los Derechos Humanos de 1949, art. 18.

El discurso de Obama en el Cairo esperamos que asiente la tolerancia y el diálogo interreligiosos hoy entre musulmanes, judíos y cristianos. Seguro que sí.

Antonio Ruiz Castellanos es profesor del Departamento de Filología Clásica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz.

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