Local

El escaso poder de las mujeres

Sólo una veintena de féminas en el mundo ocupan puestos de presidencia.

el 02 ene 2011 / 21:05 h.

TAGS:

Cristina Fernández, presidenta de Argentina.

Dilma Rousseff, presidenta electa de Brasil, se unió el día 1 al selecto grupo de mujeres que ostentan el poder. Con ella, son apenas una veintena las féminas que gobiernan países en el mundo. Y es que "el núcleo del poder está todavía en manos de hombres y el poder no se regala, hay que ganarlo y lucharlo", declara Raquel Osborne, profesora de ciencias políticas y sociología de la UNED.

La primera mujer en asumir el cargo de primera ministra en la historia fue Sirivamo Bandaranaike en Sri Lanka, entonces Ceilán, hace sólo 50 años. Después de ella, se han sucedido mujeres relevantes en el mundo de la política, como la dama de hierro, Margaret Thatcher, que inauguró el cargo de primera ministra en Inglaterra en 1979 o Indira Gandhi en La India. En la actualidad, unas 20 mujeres cubren los más altos puestos de poder en sus países, lo que constituye un escaso 10% del total de los gobernantes. Entre ellas, se incluyen también tres monarcas, la reina Isabel II de Inglaterra, Beatriz de Holanda y Margarita II de Dinamarca.

Pero sólo hace unas décadas que la lista del poder se comenzó a completar con nombres de mujeres. "Históricamente, se ha considerado que lo público, que por antonomasia, es lo político y el poder económico, era un lugar donde no debían estar las mujeres", apunta Raquel Osborne. Para Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, existe, además, "una discriminación horizontal y vertical que impide que la mujer entre en la dinámica del poder".

No obstante, ambas coinciden en que esta situación de desigualdad está cambiando "ya se ha abierto una nueva etapa, hay cada vez más mujeres, explica Besteiro antes de añadir que todavía es un proceso "muy débil, pero imparable". Mientras, para Osborne es reseñable que las mujeres sean una minoría en los puestos de gobierno, "pero no constituyen una excepción".

Asimismo, estas dos expertas vislumbran aspectos positivos en la forma de gobernar de las mujeres. Según la dirigente de Mujeres Progresistas, el aumento de féminas en el poder hará cambiar la política. "La forma de ser y de estar en el mundo de las mujeres, se traducirá en una forma de hacer política". Por su parte, la profesora prevé un mayor contacto con las políticas sociales. Aunque, según puntualiza, "esto dependerá de la idiosincracia y de la ideología de cada gobernante, no es sólo una cuestión de género".
La forma de organizar el trabajo de las mujeres es también, para Besteiro, una cualidad. "Trabajamos mejor en equipo, y somos relativamente más eficaces, porque tenemos más tareas al tratar de compatibilizar la vida familiar y la profesional".

Sin embargo, la labor política de las mujeres no está exenta de críticas. "No se cuestiona la valía de los varones y sí la de las mujeres", afirma Osborne. En este sentido, la presidenta de Mujeres Progresistas añade que a las féminas "se nos mira con lupa, se nos juzga no sólo por nuestro trabajo, sino por otros aspectos, como la forma de vestir o el peinado". "Y estas críticas son más feroces, más personales y descalificadoras que la de los hombres", afirma.

  • 1