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El espectáculo también se vive fuera de Sevilla

La voluntad de hacer de los municipios del área metropolitana de Sevilla mucho más que ciudades dormitorio anima a sus regidores a impulsar los espacios escénicos. Pero como en todo, en este mapa lleno de curvas también hay ricos y pobres: modernas instalaciones y modestos recintos dispuestos a servir al espectáculo.

el 15 sep 2009 / 00:11 h.

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La voluntad de hacer de los municipios del área metropolitana de Sevilla mucho más que ciudades dormitorio anima a sus regidores a impulsar los espacios escénicos. Pero como en todo, en este mapa lleno de curvas también hay ricos y pobres: modernas instalaciones y modestos recintos dispuestos a servir al espectáculo.

En todos anida la voluntad de ser, además de óptimos municipios para vivir, lugares en los que poder disfrutar de las artes escénicas. Y algunos incluso llegan más allá. No se trata de robar espectadores a la capital hispalense pero sí de compatibilizar ofertas y atraer a público de Sevilla para que, de paso, se incentive el turismo en la provincia.

Sin embargo, conocer una panorámica de los escenarios que albergan los pueblos de la Gran Sevilla no resulta fácil. En ninguna de las administraciones cuentan con estos datos de forma global y son los propios municipios los encargados de velar por los equipamientos de este tipo que poseen. Ello deriva en cierta descoordinación a la hora de compaginar programaciones y, sobre todo, en el momento de

saber qué sucede en cada rincón de la provincia.

Y es que desde Albaida del Aljarafe a El Viso del Alcor, el catálogo de recintos casi alcanza el centenar entre teatros al uso, auditorios, espacios al aire libre, casas de cultura, patios de casas consistoriales y monumentos dispuestos y preparados para albergar acontecimientos de este calado. Una lista que seguirá creciendo en la medida en que la Diputación de Sevilla continúe incentivando su programa de infraestructuras en la provincia.

Uno de los ejemplos más notorios de lo anterior es San Juan de Aznalfarache, donde se está llevando a cabo la construcción de un moderno teatro que permitirá albergar a un aforo de 350 personas. Reiniciado en 2005 -tras 10 años parado- y con un presupuesto superior a los dos millones de euros, el nuevo coliseo, que está previsto que se inaugure a finales de año, contará, según los responsables municipales, con una programación estable durante todo el año.

Otros de los municipios beneficiados por las inversiones de la institución provincial son El Rubio y también Aznalcóllar, donde existe un convenio firmado el pasado año para terminar las obras de ejecución del teatro. En cambio, pendiente de firma está la actuación en el teatro de Burguillos, presupuestada en un importe máximo de 980.000 euros.

Todas estas intervenciones, que proseguirán en años venideros, permitirán contar con un amplio tejido cultural en la provincia que hoy, a vista de pájaro, es heterogéneo y desequilibrado, existiendo importantes instalaciones en algunas poblaciones -generalmente las más cercanas a la capital hispalense- y modestos espacios escénicos, habitualmente mal equipados, en algunos de los municipios con menos habitantes.

Pero de nada sirve crear una importante flota de plateas, si a los escenarios no se les dota de una programación que mantenga el nivel y sitúe al circuito en el candelero, como sí sucede en Madrid, con la importante oferta de pueblos de su cinturón. La ruta más allá de los márgenes de Sevilla se localiza fundamentalmente entre Tomares (Hacienda de Santa Ana), La Rinconada (Centro Cultural de la Villa), Alcalá de Guadaíra (Teatro Gutiérrez de Alba), Carmona (Teatro Cerezo), Dos Hermanas (Teatro Juan Rodríguez Romero y Auditorio Los del Río), Utrera (Teatro Enrique de la Cuadra) y Espartinas y Mairena del Aljarafe (varios escenarios). Se sumará Santiponce en 2009 si finalmente el Festival de Danza de Itálica vuelve a su recinto original.

Desde el Circuito Provincial de las Artes Escénicas y Musicales (Cipaem) se trabaja para llevar espectáculos de todo tipo a la provincia, incidiendo en el carácter de novedad de los mismos. Se trata de ofrecer alternativas a la cartelera reinante. Para ello, algunos pueblos están preparados y dispuestos para subir el telón. Otros muchos, en cambio, deben preocuparse antes por ofrecer cultura a sus habitantes sin que éstos tengan que desplazarse bastantes kilómetros.

Los poderosos: más butacas que en muchas ciudades

Por fortuna, la lista de pueblos que ostentan una notable posición en este marco en la Gran Sevilla es numerosa, creciente y superior al de otras ciudades de España, con una emergente oferta. Un viaje, necesariamente incompleto, llevará al aficionado a escenarios como el imponente Teatro Enrique de la Cuadra, en Utrera. Con un aforo superior a las 500 butacas, el espacio, legado de los hermanos Álvarez Quintero, fue restaurado por Juan Ruesga y es centro de la vida lúdica y cultural de este municipio.

Otro gran escenario de formato italiano (como el Lope de Vega de Sevilla) es el Teatro Cerezo de Carmona, arquetipo de la escultura monumental de los años 30 del pasado siglo. El coliseo carmonense pasa por acoger las principales propuestas que tienen lugar en la villa. Sin embargo, desde la Oficina de Turismo reconocen que su actividad debería ser todavía mayor.

Más cerca de la capital hispalense, Olivares está emergiendo en los últimos años como lugar de peregrinaje anual de los cada vez más numerosos aficionados a la música gracias a la Muestra de Música Antigua que se celebra en su moderno teatro, una acogedora instalación que, además, ofrece con relativa frecuencia obras de teatro, conciertos y propuestas para niños.

Otro fuerte impulso es el experimentado en Espartinas con La teatral, que reparte sus actividades entre espacios al aire libre y la Hacienda Nuestra Señora de los Remedios. Y es que, a falta de teatros al uso, muchos municipios tienen que adecentar otros rincones y volcarse en ellos. Como Valencina de la Concepción con La Hacienda Tilly, la Casa de la Cultura y el auditorio del parque, que hacen las veces de recintos para espectáculos.

En Alcalá de Guadaíra, por su parte, la oferta se reparte equitativamente entre cuatro focos de atención. El Teatro Gutiérrez de Alba, la Caseta Municipal, el Parque Centro y el Auditorio del Castillo (conocido por su programación de flamenco y de danza) integran la activa vida en materia de cultura de esta ciudad.

Otras ciudades como Dos Hermanas o La Rinconada confían la cultura a activos políticos que logran que ambos municipios estén siempre en el candelero en la materia, con una cartelera en continuo cambio, incluso cuando carecían de infraestructuras importantes.

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