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El Estado creará 50.000 nuevos empleos desligados del ladrillo

El Plan 5.000 del Gobierno central inyectará 886 millones de euros en Andalucía para proyectos sostenibles de los consistorios.

el 01 dic 2009 / 20:36 h.

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José Antonio Viera.
Si hay que cambiar el modelo productivo, el ladrillo debe perder su posición hegemónica. La apuesta que le tome el relevo como motor debe enmarcarse en la nueva ley de Economía Sostenible presentada el viernes. El Gobierno quiere que esa filosofía guíe sus pasos y por eso el Plan 5.000 de apoyo a los ayuntamientos relegará los contratos para obras de equipamiento, pavimentación, barrios o polígonos en beneficio de proyectos de tecnología, medio ambiente, nuevas energías o derechos sociales.

 

Según avanzó ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, los consistorios de la comunidad van a recibir 886 millones de euros con los que crear 50.000 empleos a lo largo del próximo año, siempre vinculados a estos sectores. Andalucía tendrá lo que le corresponde por población, el 17,77% de los 5.000 millones que bautizan al plan, una continuación del Plan E o Plan 8.000, que ha dejado en la región 1.426 millones, un montante que ha generado este año 83.000 empleos, 27.000 más de los inicialmente previstos.

Esta inyección a los ayuntamientos busca rebajar las altísimas cifras de paro -rozando el millón en Andalucía y a la espera, hoy, del dato de noviembre- pero con diferencias notables con el plan predecesor. Lo fundamental es la naturaleza de los contratos, pues sólo se financiarán proyectos sostenibles "económicamente, ambientalmente y socialmente", como parques empresariales, energías limpias o centros de atención para dependientes. Si en el Plan E el Estado adelantaba el 70% del dinero de la obra a los ayuntamientos (una cuantía que ya ha recibido el 98% de los pueblos), ahora ese pago se amplía al 85%, lo que "fomenta la actividad y descongestiona a los municipios". El 20% del fondo podrá dedicarse a gasto corriente en centros de atención social (colegios, ancianos, discapacitados...) y otro 20% se autoriza para equipamiento de las instalaciones que se realicen. Los gastos de redacción del proyecto y dirección de obra podrá correr con cargo a estos fondos. Sólo se harán excepciones y se pagarán obras pequeñas, zanjas y señalización -pura construcción- en los municipios de menos de 2.000 habitantes.

Pese al empeño del PP en que parte del dinero se destinara a paliar la deuda local -proveedores y nóminas, básicamente-, el plan no lo contempla. "Lo único que ponemos es ese 20% para gastos de funcionamiento en atención social", resumió el delegado. Por provincias, Sevilla es la más beneficiada, con 202,7 millones, seguida de Málaga (169). En la cola están Jaén (72,1) y Huelva (54,9).

Con matices. Garzón se rodeó ayer de alcaldes, patronal y sindicatos para dar estos datos, tras la constitución de la comisión que revisará la correcta aplicación del dinero. Los entes sociales coincidieron en apoyar el plan, con ciertos matices. El presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Francisco Toscano, defendió que el Plan 8.000 y el 5.000, sumados, suponen un 150% más del dinero que cada año reciben los munícipes, aunque reconoció que hace falta aún más.

Los secretarios generales de UGT-A, Manuel Pastrana, y CCOO-A, Francisco Carbonero, creen "vital" que el Estado "aporte más fondos" para corregir el paro, aunque asumen que "la crisis hubiera sido mucho peor sin estos planes importantísimos", "buenos" porque crean "empleo rápido y ágil", aunque "de forma paliativa". Carbonero pidió a las empresas que se conformen sólo con un "beneficio razonable", porque la prioridad, dijeron los sindicalistas, es que se logre el mayor número posible de empleos. El secretario general de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Antonio Carrillo, se felicitó por lo "estables" de los contratos por venir, al buscar materias en crecimiento, y por la "agilización" de la burocracia, pero lanzó un aviso: que las obras no "colisionen" con los comercios, menos aún en época navideña.

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