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El Estudiantes gana y da un paso importante a costa del Caja (103-91)

El MMT Estudiantes sigue pensando en la permanencia, pero no con una convicción gratuita, sino con la misma fe que su capitán, Pancho Jasen, demostró frente al Cajasol en la pista. (103-91)

el 15 sep 2009 / 02:28 h.

El MMT Estudiantes sigue pensando en la permanencia, pero no con una convicción gratuita, sino con la misma fe que su capitán, Pancho Jasen, demostró frente al Cajasol (103-91) en la pista y también demuestra en la campaña publicitaria que el club de Serrano ha lanzado para conjurar a la afición.

Cajasol y Estudiantes comparten objetivo, la permanencia, pero objetivos dispares. Quiza los dos continúen la próxima temporada en la Liga, puede que sólo uno e incluso ninguno de ellos. Sin embargo, estaban condenados a jugarse una baza de gran importancia en este partido.

Los minutos finales del tercer tramo y el comienzo del cuarto determinaron la caída de los sevillanos, que antes habían remontado nueve puntos de desventaja (40-31 m.14) y reconducido un partido vital para los dos equipos.

Gran parte de las posibilidades de permanencia de ambos pasaban por este choque, pero también por los que se jugaban en Manresa entre los titulares del terreno y el DKV Joventut, así como en Granada, donde el Alta Gestión Fuenlabrada buscaba también aliento para aferrarse a la ACB.

El Estudiantes, que ha experimentado una mejoría notable en las dos últimas semanas como ya demostró la anterior jornada en el feudo del Joventut, aunó además un espíritu de hierro. Los madrileños, liderados por Pancho Jasen, que lleva toda la temporada dando un ejemplo perfecto de lo que debe ser un capitán, se vaciaron.

Dejaron incluso algún resquicio para la estadística y Sergio Sánchez llegó a los mil puntos en la ACB con un tiro libre que hacía el punto número 66 del Estudiantes. En ese momento se estaba gestando el cambio de rumbo definitivo en el marcador.

La marca del gaditano destapó la hora de la verdad. El Estudiantes pasó de 67-65 a 74-65 en un par de acciones de Carlos Suárez y del estadounidense Larry Lewis. El efecto psicológico del repunte colegial dejó tocado al Cajasol, que ya había cerrado el segundo cuarto con una canasta de Tyrone Ellis sobre el mismo límite que los locales reclamaron como fuera de tiempo.

Pero la discutida canasta situó el tanteador en 52-51. La situación era muy diferente. El polaco Ignerski encerraba una de las claves del Cajasol. El alero cuajó una sensacional actuación -veintiocho puntos-, pero nada pudo hacer para parar el hundimiento vertiginoso entre el límite del tercero y el comienzo del último cuartos.

Un triple del esloveno Domen Lorbek, que volvió a colmar un buen partido, empujó al Cajasol a uno de los peores escenarios posibles, el que conjuga la derrota y la pérdida del 'basket-average' particular con los chicos del Ramiro de Maeztu (84-68), cuyo cinco inicial acabó con todos sus componentes por encima de los diez puntos y cuatro hombres cerca de los veinte.

La igualdad que había presidido hasta entonces la mañana dio paso a una desesperada carrera por la diferencia. El Estudiantes, que ya le arrebató el 'average' al Manresa, buscó por todos los medios la forma de ganárselo también a los sevillanos.

El Cajasol, con un poquito de Ignerski, una intervención con la firma inconfundible del estadounidense Elmer Bennett y la agitación de los finales decisivos logró limar las consecuencias de la derrota, muy mala noticia para el bloque de Manel Comas. En el Estudiantes, después de ganar y viendo a Pancho Jasen, la ACB parece un sueño posible y que, además, depende en exclusiva del propio equipo colegial.

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