Economía

El Eurogrupo cree que ‘caerían’ antes Bélgica e Italia que España

Su presidente considera que “estamos jugando con fuego” y que el pacto para el rescate griego se tiene que materializar ya.

el 18 jun 2011 / 19:22 h.

José Luis Rodríguez Zapatero, durante su intervención ayer en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha advertido de que forzar a los bancos privados a participar en el segundo rescate de Grecia, como pretendía Berlín, sería considerado por parte de las agencias de rating como una quiebra y se contagiaría a países como España, Italia o Bélgica.

"Estamos jugando con fuego", dijo Juncker en una entrevista al diario alemán Sueddeutsche Zeitung . "El contagio de la quiebra podría alcanzar a Portugal e Irlanda y después, debido al alto nivel de deuda, a Italia y Bélgica, incluso antes que a España", resaltó.

La canciller alemana, Angela Merkel, dio marcha atrás el pasado viernes en sus pretensiones y aceptó que cualquier contribución del sector privado al segundo rescate griego sea totalmente voluntaria, y en línea con lo defendido por el Banco Central Europeo (BCE).

Juncker defendió además que Grecia no tenga que aportar fondos propios para poder percibir ayudas regionales de la UE. "No comprendo esta perversidad europea que pretende que, cuando se conceden a Grecia volúmenes financieros importantes en materia de política de cohesión y de política regional, sigamos insistiendo en la obligación de cofinanciar esos programas", señaló en una entrevista al diario belga La Libre Belgique .

"Deberíamos cambiar las reglas y no obligar a esto. Sería un balón de oxígeno para Grecia, que podría apoyarse en estas políticas para desarrollar sus infraestructuras y aumentar su potencial de crecimiento", opinó.

Los ministros de Economía de la Eurozona celebran hoy una reunión extraordinaria en Luxemburgo para tratar de desbloquear el segundo rescate para Grecia. La negociación ha quedado despejada de su mayor obstáculo tras el pacto alcanzado el pasado viernes entre París y Berlín sobre la participación de los bancos privados.

Pero a falta de ultimar los detalles técnicos, no se prevé que el Eurogrupo apruebe hoy el nuevo plan de ayuda a Atenas, que probablemente se retrasará al menos hasta el 11 de julio, como admitió el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.

Los ministros de Economía sí darán luz verde en Luxemburgo al pago del quinto tramo del actual rescate de 110.000 millones, que oscilará entre 12.000 y 18.000 millones de euros, sin el que Atenas suspendería pagos en verano. El Fondo Monetario Internacional (FMI) pondrá su parte (unos 3.300 millones de euros), pese a que inicialmente amenazó con suspender su ayuda hasta que no hubiera acuerdo sobre el segundo rescate, según fuentes europeas.

Éste ascenderá a alrededor de 80.000 millones de euros, que deberán aportar la UE y el FMI, que se sumará a los 110.000 millones acordados el año pasado. Se espera además una contribución de los bancos de alrededor de 25.000 millones, según ha dicho el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders.

Las turbulencias en los mercados financieros han forzado a Merkel a dar marcha atrás en su pugna con el BCE y aceptar que la contribución del sector privado al nuevo plan de ayuda sea puramente voluntaria. Berlín pretendía que los bancos aceptaran un retraso en el pago de la deuda pública griega.

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