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El exceso de empleo público ralentizará la salida de la crisis

Los primeros brotes verdes llegarán en 2011 aunque sin incidencia en el trabajo

el 01 jul 2010 / 17:04 h.

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A pesar de que el año 2009 "pasará a la historia como el de mayor contracción de la economía sevillana desde la instauración de la democracia", Sevilla ha salido mejor librada de la guerra contra la crisis que otras ciudades españolas gracias, sobre todo, al mayor peso del sector público. En época de crisis, el "sobreempleo público" ha sido un factor de estabilidad que ha compensado la caída de las rentas privadas. Pero lo que ha sido una ventaja en plena recesión amenaza a partir de ahora en convertirse en una rémora para despegar hacia valores positivos, debido precisamente a la reducción de las rentas de los asalariados públicos.

 

Es una de las conclusiones más significativas del informe Economía de Sevilla. Junio 2010 elaborado por la Confederación de Empresarios de Sevilla y la Cámara de Comercio, que fue presentado ayer por el catedrático de Economía Aplicada Francisco Feraro en compañía de los presidentes de ambas instituciones, Antonio Galadí y Francisco Herrero, respectivamente.

Dicho estudio señala que el Producto Interior Bruto sevillano descendió en 2009 un 3,1% respecto al año anterior, reduciéndose a los 34.510 millones de euros, una caída menor a la de España y Andalucía, que fue del 3,6%. Pese a reducirse el PIB por habitante de Sevilla hasta los 18.161 euros, mejoró relativamente respecto al de España, alcanzando el 80,8% del español, la paticipación más elevada de las últimas decadas.

Aunque pueda parecer una contradicción, los ajustes producidos en el marco de la crisis han mejorado la competitividad de la economía sevillana debido al aumento de la productividad de las empresas, a la reducción de los costes laborales y al comportamiento de los precios. Así, la productividad mejoró un 5,6% en 2009, creciendo más en un solo año que en los diez anteriores. El dato se debe al "efecto combinado del cierre de empresas menos competitivas e intensivas y al ajuste de plantillas y procesos de producción en otras empresas para reducir costes".

En Sevilla, expuso el autor del estudio, "el balance de 2009 es mejor que el de España y el de Andalucía" debido a que la contracción del consumo de las familias sevillanas ha sido menor. Primero por una razón histórica, la mayor propensión al consumo de los sevillanos. Y segundo, y sobre todo, por el efecto estabilizador de las rentas públicas, de mayor relevancia en la provincia. En este sentido, el informe precisa que "los diversos componentes de las rentas públicas -salarios de los empleados públicos, pensiones, prestaciones de desempleo y otras prestaciones sociales- tienen un peso en el PIB de la provincia significativamente mayor que en la media nacional y el aumento de las percepciones de estas rentas hasta 2009 ha compensando parcialmente el deterioro de las rentas privadas a pesar del mayor desempleo". Sin embargo, advierte a continuación de que "el debilitamiento relativo de la incipiente recuperación de la demanda sevillana en el primer trimestre de 2010 con respecto a la economía española parece poner de manifiesto el agotamiento del aporte diferencial de las rentas públicas".

Por sectores de la economía, el profesor Ferrero llamó la atención sobre el aumento en 2009 del stock de viviendas en venta en Sevilla, debido al inicio de un importante volumen de viviendas de protección oficial en los meses de finales de año. Sólo subsectores como el turismo y el transporte aéreo están conociendo una recuperación de la actividad, "comportándose diferencialmente mucho mejor que en España". Según detalla el estudio, la tasa de paro se elevó en el primer trimestre de 2010 al 25,8% a pesar de la reducción de la población activa por el llamado "efecto desánimo", que se concreta especialmente en el aumento de los estudiantes y las personas dedicadas a las labores del hogar. El informe también detalla que desde el mes de mayo de 2008 han cerrado 5.000 empresas sevillanas, una destrucción del tejido empresarial del 9,8%.

Las previsiones de futuro para Sevilla son algo peores que para España por los efectos sobre la demanda de la reducción de las rentas públicas, el mayor nivel de paro y el endeudamiento. Hasta 2001 no veremos los primeros brotes verdes, insuficientes para crear empleo.

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