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El exchófer de Guerrero dice que llegó a gastar 25.000 euros al mes en cocaína para los dos

Trujillo afirma que le regaló al exalto cargo entre 60.000 y 80.000 euros además de diversos obsequios y antigüedades.

el 20 mar 2012 / 13:40 h.

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Juan Francisco Trujillo (d), acompañado de su abogado, Antonio Aguilar (i), a su llegada hoy a la Audiencia de Sevilla.
El que fuera chófer del exdirector general de Trabajo Francisco Javier Guerrero , el principal imputado en el caso por las supuestas irregularidades en los expedientes de regulación de empleo (ERE), ha asegurado que llegó a gastar 25.000 euros al mes en cocaína para él y para su jefe, lo que supone una media diaria de 833 euros en droga. Además, ha asegurado que le entregó "unos 60.000 o 80.000 euros" en efectivo y diversos obsequios y antigüedades.

Según fuentes del caso, Trujillo ha asegurado que él y el axalto cargo "consumían cocaína a cualquier hora" y que fue Guerrero "el que me presentó a la persona a la que le compraba la droga". Era el exchófer el que se encargaba de adquirirla y luego "hacía bolsitas" que luego le entregaba a su jefe. Éste le había dicho que "la cocaína le mantenía despierto", llegando a consumir "unos cinco gramos o más al día" cada uno.

El exchófer también ha reconocido que tras recibir las ayudas a sus empresas le entregó a Guerrero "entre 60.000 o 80.000 euros en metálico" y que además le regaló unos "2.000 euros en ropa" y otros "mil en móviles". Asimismo, le compró diversos objetos como un piano, cuadro y antigüedades.

La jueza Mercedes Alaya, que sigue interrogando al exchófer, le ha imputado once delitos (aunque de siete tipologías distintas), ya que le considera autor de tres delitos de obtención ilegal de subvenciones, otro de falsedad en documento mercantil, tres de falsedad en documento oficial, además de los continuados de cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y malversación de caudales públicos.
Juan Francisco Trujillo, que comenzó a declarar sobre las once de la mañana, ha explicado a la magistrada que su jefe "quedaba en los bares de copa para despachar" los asuntos y que, "a los dos días veía a las personas con las que había quedado en su despacho oficial". De hecho, las ayudas que recibieron las tres empresas de Trujillo se las ofreció "en un bar de copas" cercano a Santa Justa. "Tú crea una sociedad", asegura que le dijo el exalto cargo, por lo que él entendió "que me estaba invitando a crear empresas fantasmas".
En este sentido, la jueza le ha pedido que describa como era la jornada de Guerrero, en prisión desde el pasado 11 de marzo, a lo que Trujillo ha contestado que "comía en restaurantes la mediodía" y que luego "se iba a tomar copas y allí despachaba los asuntos por la tarde".

El exchófer también ha reconocido que Guerrero tenía amistad con el mediador en los ERE y exsindicalista Juan Lanzas, también imputado en el caso, pues "lo solía ver juntos" al igual que con los responsables de las aseguradoras Vitalia y Uniter, con las que se contrató las pólizas para las prejubilaciones. Asimismo, ha afirmado que en un par de ocasiones le llevó a "despachar" con el exconsejero de Presidencia Gaspar Zarrías, saliendo en una de las ocasiones "muy enfadado". No era la única vez que le vio con mal carácter pues, según ha relatado, "solía enfadarse cuando le paralizaban los pagos" que él había comprometido.

Por último, Trujillo también ha contado que el exalto cargo "también despachaba" con los exconsejero y viceconsejero de Empleo Antonio Fernández y Agustín Barberá, ambos imputados. Asimismo, ha explicado que él se dio cuenta que "las ayudas se daban a personas cercanas a Guerrero o al PSOE" y que su jefe "presumía del poder que tenía para conceder ayudas".

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