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Cultura

"El Festival de Cine perderá ampulosidad pero mantendrá su calidad"

el 04 jul 2010 / 20:29 h.

El director de la Film Commission, Carlos Rosado, posa antes de la entrevista.

–Empecemos por Knight & Day. ¿Cómo se logró traer el estreno?

–El rodaje no fue producto de la casualidad. Fue el resultado de un trabajo de años, de promocionar el territorio para que los productores españoles nos conocieran de otros rodajes. Y en este punto debo decir que el trabajo del Ayuntamiento y concretamente del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, fue imprescindible. A partir de ahí, los actores y el director quedaron muy impresionados con la ciudad. Sin eso, no se entiende que la Fox decidiera traer el estreno mundial.

–¿Hemos tenido que pagar algo?

–Ni pagando lo que se pidiera se podría haber obtenido un acontecimiento mediático como éste. El gran coste lo asumió la Fox movilizando a su equipo y a la prensa. A la ciudad no le ha supuesto costes.

–Parece un negocio redondo.

–Nosotros llevamos estudiando, analizando y midiendo el impacto turístico del cine desde hace años. Los efectos positivos de Noche y Día no han hecho más que empezar. La publicidad del rodaje, las declaraciones de Tom Cruise, el estreno... A partir de ahí, cuando llegue a las pantallas empezarán a verse sus efectos más duraderos y rentables para Sevilla.

–¿Con esto ha tocado ya techo la Andalucía Film Commission?

–Noche y Día ejemplifica la utilidad de fomentar los rodajes en Andalucía. Nos servirá de modelo para demostrar la utilidad que tiene invertir en promoción. Además, sitúa a Sevilla en el mapa de ciudades capaces de acoger rodajes complejos. Aún nos queda recorrido.

–¿Vendrá otro tan importante?

–Seguirán llegando rodajes. En estos momentos hay gente que quiere venir a Sevilla. Sólo diré que hace unas semanas ha estado aquí el productor de Millennium, Søren Stærmose, con su equipo preparando un próximo largometraje. Se ha entrevistado con productores y profesionales de la zona. No se puede avanzar más. Además, siguen llegando rodajes de televisión y publicidad.

–Además de en rodajes, están metidos en la promoción turística con las movie map.

–Queremos integrar cultura y turismo. Hemos empezado las rutas de cine. El proyecto estrella es la gran ruta del cine de Andalucía. Estamos haciendo mapas de películas rodadas aquí, como Alatriste, El camino de los ingleses o El corazón de la tierra. El de Andalucía será un mapa que permita un recorrido virtual por toda la región, de Ayamonte a Almería, para ir parándose en cada zona de grabación de una película famosa. Esperamos presentarla este año.

–Entrando en otro terreno, ¿cómo les va con el Festival de Cine?

–Bien. Llevamos tres años con la gestión, y éste será el cuarto.

–Este año le recortan el presupuesto un diez por ciento.

–Recortar exige mucha ingeniería. Incrementamos más el voluntarismo en que se desenvuelven actividades de este tipo. Vamos a procurar hacer que eso no afecte al núcleo duro del festival, que no se reduzca el número de películas ni la calidad. Y queremos traer a los productores, directores y actores de películas a concurso. Seremos austeros en algunas manifestaciones, pero sin perder la ambición de tener los grandes emblemas del festival al máximo nivel. Ahorraremos en lo que no afecte al contenido. Prefiero que sea menos ampuloso en algunas cosas, pero que nadie pueda decir que la calidad de las películas es menor.

–¿Y cómo lo hará?

–Incrementaremos la colaboración con la Universidad, con la Fundación Tres Culturas, con el Instituto Andaluz de la Imagen y la Filmoteca Andaluza. Además, estamos a punto de firmar un acuerdo con el Instituto Cervantes para la proyección del festival en sus sedes. Reforzaremos la colaboración de la UE, con las nominaciones de la Académica del Cine, propiciando una presencia más activa de las autoridades audiovisuales europeas.

–El Ministerio de Cultura y la Junta pusieron recientemente en entredicho el modelo de gestión del Festival del Cine.

–No lo he visto como una crítica. Tenemos una relación estrecha con el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA). Lo que nos está planteando es implicar más a la Junta y a otras instituciones. Y ellos también quieren tener más protagonismo al festival. Pero no hay que pedir dinero. Es un error pensar en la administración sólo para la financiación. Son mucho más valiosas otras cuestiones como el poder institucional y de interlocución. Es una oferta que estamos desarrollando. En cuanto a la Consejería de Cultura, conozco a Paulino Plata desde hace tiempo. Tengo plena confianza en él.

–¿Pero cuánto han recortado?

–Está por saberse. Nos hemos presentado a las ayudas del Ministerio. Aspiramos a un incremento, pero en esto no hay que ser fantasioso. Sabemos del momento difícil. Y la Junta ha anunciado recortes como en todo los ámbitos. Sabiendo que el momento es malo, tampoco me preocupa especialmente. De eso no depende la viabilidad, sino de una buena idea y gestión.

–Por último, ¿sabe usted qué pasó con Manolete?

–Tuvo problemas de rodaje, distribución y producción. Se han vivido muchos retrasos. Ya está terminada. Se ha presentado ya en los cines de Francia. El distribuidor estará buscando el momento.

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