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El fiscal mantiene los 18 años para el joven acusado de matar a un amigo

La defensa asegura que fue un homicidio imprudente y que no se le imponga más de dos años de cárcel.

el 25 sep 2012 / 18:48 h.

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La Fiscalía no cree que la muerte de un joven marroquí a manos de un amigo fuera accidental, como dijo el lunes el acusado en el juicio . Por ello, mantuvo ayer los 18 años de prisión por un delito de asesinato, mientras que la defensa del joven reclamó que los hechos se consideran como homicidio imprudente con atenuantes, por el que solicita un máximo de dos años de cárcel.

En la segunda jornada del juicio ante un jurado popular, el Ministerio Fiscal elevó a definitiva su petición de pena para S.B., de 20 años de edad, al considerar que en la vista no se ha acreditado con pruebas que la muerte de su amigo se produjera de forma accidental o voluntaria. La defensa del joven en cambio reclama que sea condenado por un delito de homicidio imprudente en concurso con uno de lesiones o en su caso por homicidio imprudente, aunque teniendo en cuenta las atenuantes de alcoholismo, provocación y confesión. Esto supondría una pena que oscilaría entre el año y medio o los dos años como máximo.

En su declaración ante el jurado, el acusado insistió una y otra vez en que no fue un acción "intencionada", sino que tras discutir con la víctima a consecuencia de unas cadenas, éste se le acercó por la espalda y le propinó un puñetazo, lo que motivó que de manera "instintiva" se diera la vuelta, golpeándole con la botella "sin querer" en el cuello.

Sin embargo, la versión del fiscal es que el acusado acabó con la vida de su amigo cortándole el cuello con una botella rota después de que éste intermediara por el acusado en una pelea. Los hechos ocurrieron el 4 de diciembre de 2011 en la puerta de una discoteca de San Jerónimo, en cuya puerta, tras estar varias horas dentro, el acusado comenzó una pelea con un desconocido y su amigo porque portaba el cuello de una botella rota. Ambos cayeron al suelo y el acusado se clavó "el cristal en la mano izquierda", "encarándose con su amigo de modo agresivo". Entonces le tiró al suelo unas cadenas que portaba. Los dos "se enfrentaron", tras lo que el acusado quiso irse, pero la víctima le siguió.

S.B. se puso frente a él y enseñándole el cuello de la botella le dijo, según el fiscal, "déjame que no te quiero hacer nada". Otro amigo se interpuso entre ambos y sujetó al fallecido, lo que fue aprovechado por el acusado para "darle un corte en la yugular".

El procesado negó en el juicio esta versión, ya que mantuvo que al salir de la discoteca un joven le pegó por la espalda y salió corriendo hacia el coche, por lo que creyendo que iba a sacar un arma, decidió "cogerlo por detrás para sujetarlo, pero entonces salieron cinco amigos suyos y me golpearon hasta tirarme al suelo".

Fue entonces, cuando la víctima "me agarró por detrás y me cogió del cuello", por lo que, con la intención de defenderse "lo cogí por las cadenas" que llevaba y se partieron. Esto hizo que se originara una discusión entre ambos en la que el acusado recibió un puñetazo, tras lo que se giró y "sin querer, le golpeé en el cuello" una sola vez con la botella, sin que nadie sujetara al fallecido.

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