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El fiscal rebaja a dos años y nueve meses la pena pedida para Campanario

La mujer de Jesulín de Ubrique y su madre están acusadas de estafa y cooperación necesaria para delito de falsificación en el caso Karlos, que juzga una presunta trama de fraude a la Seguridad Social con incapacidades laborales falsas.

el 07 jun 2011 / 19:45 h.

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El Ministerio Fiscal presentó ayer en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Cádiz su petición de penas definitivas por la Operación Karlos. En los casos de María José Campanario y su madre, Remedios Torres, pidió dos años y nueve meses de prisión para cada una por estafa y cooperación necesaria para delitos de falsificación.

 

Esto supone una rebaja de lo que inicialmente recogía el fiscal en sus conclusiones provisionales, en las que pedía cuatro años y medio de prisión para la esposa del torero Jesulín de Ubrique. La justificación es que el Ministerio Público no ha tipificado como delito la supuesta suplantación detectada por la investigación policial y que consistía en que una persona enferma sustituía a la demandante de la pensión durante los exámenes médicos.

La petición mayor de pena fue solicitada para el inspector médico Francisco Casto, con nueve años de prisión por los delitos de falsedad en documento oficial y cooperación necesaria para estafa. Para Carlos Carretero -tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía- reclamó cuatro años de prisión por los delitos de estafa y cooperación necesaria para un delito de falsedad. Igualmente, solicitó una condena de dos años de prisión para Elisa Calvente (novia de Carlos Carretero) y otros dos para José Luis López El Turronero. Ambos también habían llegado a un acuerdo previo con el Ministerio Fiscal.

Por su parte, la acusación de la Junta se ha adherido a las peticiones de la Fiscalía, mientras que la acusación de la Seguridad Social ha solicitado 12 años de prisión para el inspector médico Francisco Casto Pérez Lara, por los delitos de cohecho y falsedad en concurso con estafa y de tres años prisión para María José Campanario y su madre, Remedios Torres.

El letrado que ejerce la defensa de María José Campanario y de su madre elevó a definitivas las cuestiones previas realizadas, defendiendo así la nulidad del proceso por considerar contrarias al derecho fundamental las escuchas telefónicas y defendiendo la "inexistencia de delito".

Por su parte, Felipe Meléndez, el letrado de Francisco Casto, mantuvo el escrito provisional y la petición de nulidad por las escuchas. En este sentido, añadió que las cintas oídas en el juicio "son copias y no originales", así como que no se conoce el paradero de las originales o quién las ha podido manipular. Con ello, el letrado tiró de jurisprudencia para defender que ese hecho "determina la nulidad de la prueba".

Además, fue muy crítico con la Fiscalía y los acusados que habían llegado a un acuerdo previo, presentando por esto una nueva cuestión de nulidad del proceso. Meléndez señaló que se ha mediatizado a los acusados para llegar a un acuerdo y que se acusara a los que no lo habían hecho (como a su patrocinado) introduciendo por primera vez desde que comenzó la instrucción el reconocimiento de hechos (como hizo Carlos Carretero, uno de los principales cabecillas de la trama). El juicio de la Operación Karlos continuará hoy.

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