Cultura

El flamenco, a la conquista de las aulas

El empujón de la Unesco anima a los expertos a impulsar su estudio a todos los niveles

el 17 nov 2010 / 20:35 h.

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La declaración del flamenco como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco ha provocado una ola de entusiasmo que los amantes y estudiosos de este arte no quieren desaprovechar. Para empezar, la gran asignatura pendiente, su implantación en escuelas, universidades y conservatorios, puede dejar de ser una utopía. Así lo cree el rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y acreditado flamencólogo, Juan Manuel Suárez Japón, quien no obstante advierte de que es fundamental empezar por la base: "Si no empezamos por la básica, no conseguiremos nada", aseguró ayer a este periódico.

Para Suárez Japón, la declaración es "un magnífico reconocimiento institucional y social, más que para la protección -que ya está garantizada en el nuevo Estatuto de Autonomía- por la fuerza moral de la Unesco. Debe significar que esos sectores que no sólo no entienden el flamenco, sino que no nos entienden a quienes lo amamos, tiren su última toalla".

"Se han dado algunos pasos interesantes en materia de doctorados", concluye el rector, "pero la presencia del flamenco en la enseñanza primaria, media y secundaria, así como en los conservatorios superiores, es todavía muy escasa. Lo que no se puede permitir -y ha sucedido- es que un profesor de Jerez de la Frontera se matricule en un curso sobre flamenco, y el director le deniegue el permiso para ir porque está fuera de los planes de estudio. Eso es inaceptable. Y las cátedras de flamencología, siendo importante lo que hacen, no son la solución. Ésta pasa por la enseñanza reglada".

Desde la Universidad de Sevilla, la directora del Cicus, Concha Fernández, subraya que "desde el primer momento apoyamos la candidatura de la Unesco", y que desde la Hispalense "apoyamos desde hace mucho una línea abierta y diversa, centrada en la investigación, que va de la música a la física", y confía en su desarrollo aunque "otra cosa serían las titulaciones relacionadas con el flamenco. Habría que estudiarlo", agrega.

El rector de la Universidad Pablo de Olavide, Juan Jiménez, cree que el flamenco siempre ha tenido una presencia en la universidad -pone como ejemplo de ello el éxito de los cursos de verano que oferta la que él encabeza-, pero está convencido de que la decisión de la Unesco "puede ser un momento excepcional para que se dé un cambio: que el flamenco pase a ser también docencia reglada", explica.

"Nuestra idea es que esos cursos periódicos puedan pasar a estar integrados en la enseñanza reglada. El único escollo que se me ocurre es que tenga que pasar por la Agencia Nacional -la Aneca- y por la Anzaluza -la Agae-, que tienen unas exigencias muy concretas. Pero no me parece nada insalvable", apostilla.

 Por su parte, la estudiosa, profesora de Antropología Social y miembro del Consejo Audiovisual de Andalucía, Cristina Cruces, cree que los significativos avances que se han dado en la Universidad a través de proyectos de investigación y doctorados distan aún de dibujar el escenario ideal.

"Tendría que existir un currículo de aproximación a los contenidos teóricos que aborde aspectos como la música, la plástica, la dimensión histórica del flamenco, la lírica, la ritualidad... ¿Cómo transmitir todo esto? Me preocupa la reglamentación excesivamente estricta, porque no creo que el flamenco tenga que adecuarse al modelo, y no hacer que el modelo se acostumbre al flamenco. Por ejemplo, hoy grandes artistas flamencos no podrían impartir lecciones, porque no lo permitiría la legislación".

"Lo que hace falta es voluntad. El flamenco es ahora un acto de voluntad, la afición elige por decisión propia estar ahí", afirma. "La reestructuración de las universidades abre la posibilidad de que el flamenco entre por fin en los planes reglados. Lo que tenemos que pensar ahora es qué queremos enseñar, y cómo queremos hacerlo. ¿Grado práctico, o grado teórico? Yo defendería la simbiosis de ambos", remata.

Tras el anuncio hecho el día anterior por el presidente Griñán, por el cual la Junta "estudiará la inclusión del flamenco en el currículo escolar", ayer fue el consejero de Educación, Francisco Álvarez de la Chica, quien confirmó que el grupo de estudio al que se encomendará dicha labor "estará constituido antes de final del año", aunque antes manifestó sus dudas de que llegue a ser asignatura. "No se va suspender a los niños en bulerías ni tarantos", dijo.

Por otro lado, Álvarez de la Chica comentó que su consejería ha entablado con el ministerio del ramo una negociación para que, al amparo de la nueva normativa por la que se regulan las Enseñanzas Superiores de Artes, el flamenco sea considerado una "enseñanza en los niveles superiores de nuestras escuelas de artes".

Según dijo, Andalucía solo desplegaba esta oferta en los niveles elemental y medio y en los cinco Conservatorios Superiores de Música de la comunidad; pero ahora se trata de que se permita la catalogación de estos estudios en los niveles más altos. "Yo estoy muy satisfecho de cómo van las negociaciones, y esto nos va a permitir dar un gran paso en el reconocimiento del flamenco al máximo nivel de sus enseñanzas", añadió.

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