Cultura

«El flamenco puro gusta poco»

Ángel Pastor, gaditano vinculado a la saga de los Agujetas, quiere conciliar la pureza del flamenco con unas ventas que le permitan vivir. (Foto: J. Rodríguez)

el 14 sep 2009 / 21:42 h.

Ángel Pastor, gaditano vinculado a la saga de los Agujetas, quiere conciliar la pureza del flamenco con unas ventas que le permitan vivir de la música. Su segundo disco, Llama de candela viva (El Pescador de Estrellas), exhibe méritos para alcanzar esa aspiración.

Bajo la dirección de Paco Ortega, este álbum cuenta con colaboraciones de lujo que se traducen en un sonido pulido y poderoso. Las guitarras de Juani de la Isla -quien militara en Maíta Vende Cá-, Moraíto Chico y Román Vicenti arrompan primorosamente la voz de Pastor, mientras que Diego Magallanes descarga su inagotable caudal de ideas en la produción. "Yo digo que es un psicópata de la música", afirma Pastor. "Tanto Diego como Juani han estado siempre conmigo, creyendo en lo que hago, dando su aire y su corazón a lo largo y ancho del disco".

El primer trabajo del artista era, según sus propias palabras "una apuesta por el flamenco más puro, con seguiriyas, soleás, de todo. Ahora quería hacer un repertorio más comercial, porque en España el flamenco puro gusta poco. Si quieres vender, tienes que abrir el abanico al gusto de mucha más gente", explica Ángel Pastor.

A lo que no renuncia el cantaor es a sonar flamenco por los cuatro costados, como demuestra el primer sencillo extraído de Llama de candela viva, titulado La rumbita del pastor. "Yo escucho un poco de todo, desde El Barrio o Andy & Lucas al Capullo de Jerez, Chocolate, Terremoto o Caracol. Pero nací en El Puerto de Santa María, vivo en Cádiz, y ese buen ambiente, eso de beberse la sal todos los días, tiene que reflejarse por fuerza en lo que canto", asegura Pastor.

A su lado, Juani de la Isla se muestra confiado en que este nuevo disco abrirá muchas puertas. "Es una apuesta personal", afirma el guitarrista, que en los últimos años ha acompañado a gente tan diversa como Joaquín Sabina o José Mercé. "Yo le diría a la gente que lo escuche, que vea que aquí hay mucha personalidad. No se pretende ser mejor que éste o aquél, no se trata de ningún producto, es Ángel Pastor y ya está. Es diferente".

Las ambiciones de Pastor, por otro lado, son tan sencillas como acuciantes: "El mercado está muy mal, eso lo sabemos todos, pero hay que hacerse presente, estar ahí. No queremos vender muchos miles de discos, sino lograr que salga trabajo y poder vivir de esto", apostilla el artista.

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